Íntimos espacios
25 ene 2010 Blog Sexo, sexo, sexualidad
No siempre queda claro en qué consiste la intimidad en las relaciones sexuales. Por otro lado, la lista de variables que pueden estar presentes en la evolución de problemas sexuales es muy amplia y no todos tienen la misma etiología. Los hay de afectación claramente orgánica −derivados de enfermedades o consumo de sustancias−. Hay otros de contenido más psicológico −producto de una escasa y muchas veces inadecuada educación sexual−. Además hemos de considerar las condiciones ambientales no controladas y estresantes que llegan a jugar un importante papel.
Cuestiones tan prosaicas como la preocupación de que los suegros, que están durmiendo en la habitación de al lado, perciban algún ruido sospechoso, puede desencadenar dificultades en la excitación e inhibir el deseo. O en un problema de eyaculación precoz, cuanto más rápido se termine, antes se acaba la angustia.
También solemos encontrarnos con la preocupación de los padres que temen que el niño se levante y les sorprenda −como ciertamente nos consta que ocurre más de lo que se cree−. Es una situación que podemos considerar “cotidiana” y frente a la cual muchas parejas no saben qué hacer. Se extrañan cuando se les explica que hay un sistema muy sencillo consistente en cerrar la puerta, de manera que puedan estar tranquilos. Por curioso que parezca, algunas parejas se resisten a esa medida. Argumentan que no consienten que en su casa se cierren las puertas con llave, que no tienen nada que esconder y que es una prueba de confianza.
Desde una perspectiva sexológica, el punto es el siguiente: en nuestra sociedad la expresión sexual −coito, caricias, masturbación…− se realiza en la intimidad y no en presencia de terceros −salvo en ciertas prácticas sexuales que explicaremos otro día−. Lo más común es la relación entre dos personas o el autoerotismo −palabra que mejor describe el darse placer uno mismo−. Si estamos de acuerdo con este principio de intimidad ¿Será o no necesario cerrar las puertas y buscar un entorno confortable? ¿Te has encontrado con problemas de este tipo?
M. Pérez, J. J. Borrás y X. y Zubieta
Contenido proporcionado por: Sexólogos Valencia y Psicólogos Valencia Publicado en elmundo.es. Ilustración: Ricardo FumanalTags: Blog Sexo, Dificultad excitación, Intimidad, intimo, Miedo a que te pillen, Relaciones Sexuales, sexo, sexologia, sexologos, sexologos valencia
Una mano amiga
11 ene 2010 Blog Sexo, Excitación, Explorar y estimular, Masturbación, erotico, sexo, sexualidad
La masturbación es la excitación manual de los órganos sexuales que puede llevar hasta el punto del orgasmo. Además puede referirse a la excitación, ya sea de uno mismo o de otro; aunque −estrictamente hablando− se trata de una actividad en solitario. Implica a una sola persona y cuando se realiza en compañía se denomina ‘sexo manual’. Forma parte de un conjunto más amplio de actividades llamadas ‘autoerotismo’, que además incluyen el uso de juguetes sexuales y la estimulación no genital. Existen también máquinas masturbatorias utilizadas para simular el coito, pero eso ya es otra historia.
El término se ha adaptado del latín ‘masturbari’, que significa ‘frotar con la mano’. Dado el sentido negativo con el que se ha utilizado el término, desde la sexología se habla de autoerotismo. La masturbación y el coito son las prácticas sexuales más comunes y una no excluye la otra. A muchas personas les parece muy erótico ver a sus parejas masturbarse. Entre los animales, la masturbación se ha observado en distintas especies de mamíferos, tanto libres como en cautividad.
Entre los humanos debe ser considerada como parte de un comportamiento normal y puede estar presente en cualquier edad −niños, adolescentes, adultos jóvenes y mayores−. Algunos padres llegan a sorprenderse al observar a niños de tres ó cuatro años de edad manipulando sus órganos genitales mientras juegan.
En general, la masturbación en adolescentes y adultos se ve acompañada por fantasías, las cuales varían en contenido e intensidad de persona a persona. Puede realizarse conducir al orgasmo o simplemente para prolongar el placer. El orgasmo experimentado por la masturbación es parecido al alcanzado en las relaciones sexuales.
Por otra parte, el acto de masturbarse ofrece la oportunidad al individuo para alcanzar un auto-conocimiento de su sexualidad. Así, puede ir aprendiendo a relacionarse sexualmente consigo mismo. Además, es una forma de descubrir el funcionamiento de su propio cuerpo, los puntos de placer y toda una serie de gratas sensaciones. Sirve de introducción al conocimiento de las zonas erógenas. Asimismo, constituye una preparación para el inicio de una vida sexual activa y satisfactoria.
Lo importante, para empezar, es que se realice en un contexto adecuado y de intimidad. Esto no siempre es posible pero sí recomendable. En tu caso, ¿cómo descubriste la masturbación? ¿Te ha ayudado a conocer tu sexualidad?
M. Pérez, J. J. Borrás y X. y Zubieta
Contenido proporcionado por: Sexólogos Valencia y Psicólogos Valencia Publicado en elmundo.es. Ilustración: Ricardo FumanalTags: auto-conocimiento de su sexualidad, Autoerotismo, órganos Sexuales, erotico, Excitación, Intimidad, Masturbación, Orgasmo, Relaciones Sexuales, Sexo Manual, sexualidad, Una mano amiga
Las Navidades son para comer roscos

En los tiempos que corren, el frenesí típico de finales de año −navideño, si acaso− nos mantiene a raya. Conlleva toda una serie de compromisos sociales que nos dejan poco tiempo para vivir nuestra “intimidad”.
Ya el otro día comentábamos algunas de las dificultades encontradas a la hora de reivindicar nuestro derecho a gemir. En estas fechas, además de estar en peligro tal derecho, hay otras prácticas que, si no vamos con cuidado, estarán ausentes.
Cuántas cenas a las que asistir; un brindis con unos amigos, otro con compañeros del trabajo y otros más allá. Compromisos familiares en los que vemos saciadas todo tipo de apetencias, excepto las sexuales. Y no es que lo asumamos o aceptemos, necesariamente, con un cierto aire de solemnidad. Probablemente no.
Lo que puede ocurrir es que lleguemos al 1 de enero con las uvas y muchos turrones encima. Pero, eso sí, sin habernos comido una rosca. Y es que, ¿a qué hora hemos tenido oportunidad de echar una canita al aire?
Con todo este ajetreo navideño, la abundante comida ingerida y todos esos brindis realizados, no hemos tenido ni un rato para dedicar a nuestra intimidad. O sí. Eso depende de nosotros. De si estamos atentos ante el peligro de estas fiestas —de si decidimos tomar cartas en el asunto y crear el espacio necesario para ello en nuestra apretada agenda navideña—.
Está en nosotros poder mantener encendida la llama navideña también en nuestra vida sexual. De ser así, para cuando lleguen los Reyes tendremos una sonrisa de oreja a oreja por los gratos y variados recuerdos de estas fechas.
M. Pérez, J. J. Borrás y X. y Zubieta
Contenido proporcionado por: Sexólogos Valencia y Psicólogos Valencia Publicado en elmundo.es. Ilustración: Luis ParejoTags: Blog Sexo, Derechoa gemir, Final de Año, Intimidad, Navidad, Navidad y Sexo, sexo, Sexo en Navidad, sexologia, sexologos, sexualidad, sin tiempo para la intimidad







