¿Existe el himen?

Existe-el-Himen¿Es el himen la prueba de la virginidad? ¿Como puede algo, tan diminuto e insignificante estar provisto de un valor tan desmesurado? ¿Realmente existe el himen?

Las creencias erróneas sobre el himen, aún incluso entre los propios profesionales de la salud, médicos y psicólogos son abrumadoras. Cada vez que hablamos de este tema en el Master de Sexología que impartimos, algunos alumnos nos comentan: ¿Ah, entonces no es un tabique, no es una membrana que tapona la vagina? Señoras y señores, no sabemos porqué esta membrana que no cierra, sino que circunda la entrada de la vagina y que por su importancia anatómica, podría no tener nombre y pasar absolutamente desapercibida, ha sido protagonista de algún que otro drama y ha hecho correr ríos de tinta, que no de sangre.

Explicaciones para este fenómeno muchas y variadas. Se habla de la necesidad del hombre para garantizar que sus herederos lleven su sangre. Todavía resuena un refrán al respecto: “Los hijos de mi hija, mis nietos son; los de mi hijo, lo serán o no”. De ahí viene también la importancia de la primogenitura: el primero es el que hereda -por eso el deseo de que el primero fuera varón- ¿Y cómo estar seguro de que antes de la boda no ha habido otra simiente? Parece ser que la virginidad les daba cierta tranquilidad al respecto.

Con los métodos anticonceptivos se produce la separación entre coito y reproducción —supone un gran alivio, sobre todo para las mujeres- y deja de ser tan importante controlar la virginidad, puesto que se pueden tener relaciones que no conduzcan inevitablemente al embarazo.

En fin, como podéis ver hay tema para rato. Lo que queda claro es que existe una correlación entre la importancia atribuida al himen y consecuentemente a la virginidad y la opresión y falta de derechos de las mujeres. Supone una negación de sus derechos sexuales y su placer sexual. ¿Qué os parece a vosotros? ¿Habéis sido testigos o tenéis conocimiento de situaciones de este tipo?

M. Pérez, J. J. Borrás y X. y Zubieta

Contenido proporcionado por: Sexólogos Valencia y Psicólogos Valencia
Publicado en elmundo.es. Ilustración: Ricardo Fumanal

HIMEN

Los alumnos me preguntan con frecuencia:

–>¿Qué es?

Silvia Pérez El himen es una fina y frágil lámina de tejido que durante el desarrollo fetal tapa la entrada vaginal y que, generalmente, se abre parcialmente antes del nacimiento, aunque algunas nacen sin él. En el caso de que aún exista, su tamaño y forma son variables: anular, biperforado, semilunar, en herradura, etc.

� � � � � � � � � � � El himen sólo dará problemas en el caso de que esté totalmente cerrado, impidiendo que la menstruación o regla fluya al exterior, o si es tan rígido que dificulta la penetración. En ambos casos, una pequeña intervención quirúrgica solucionará el inconveniente.

–>¿Para qué sirve?

Se desconoce su función y algunos científicos sugieren que podría servir de barrera contra infecciones durante la niñez, hasta que, durante la adolescencia, la vagina se autoprotege con su propia flora bacteriana (de la que ya os hablaré otro día).

–>¿Una mujer es virgen hasta que se rompe?

No. Como ya os he comentado, algunas mujeres nacen sin él, pero aunque no fuera así, es tan frágil que se puede romper con facilidad al practicar deportes como montar en bicicleta, con la danza, al montar a caballo, al utilizar tampones o incluso cuando se introducen uno o dos dedos durante la masturbación. También podemos encontrar el caso contrario, mujeres que, aun manteniendo relaciones sexuales con penetración, conservan un “himen intacto” porque el suyo es lo suficientemente elástico como para no desgarrarse.

Por tanto, que exista o no himen, no es una garantía de virginidad e incluso un médico en una exploración rutinaria no puede dictaminarla.

–>¿Sangra y duele cuando se rompe?

Su rotura o desgarro puede provocar o no un ligero sangrado similar a cuando marcamos el primer día de menstruación o regla y no duele.

El dolor que muchas mujeres sienten en las primeras penetraciones son debidas al “miedo de la primera vez” que les provoca tal tensión que las paredes de la vagina se agarrotan. Con paciencia, excitación y lubricación, se resuelve, pero de este tema ya hablaremos otro día.

–>¿Se puede ver?

En el caso de que se haya nacido con él, podréis verlo con facilidad utilizando un espejo, solo tendréis que separar con los dedos los labios mayores y menores y cuando tengáis localizado el orificio vaginal, la lámina que lo recubre por fuera es el himen. La forma dependerá del tipo, como ya mencioné.

Si estuviera roto, puede, en algunos casos, verse los restos.

–>¿Qué es la himenoplastia?

Es la reconstrucción quirúrgica del himen a las que algunas mujeres se someten para pasar por “vírgenes” y llegan a pagar grandes sumas de dinero por cada intervención

–>Conclusión

La única conclusión que se puede extraer es que el himen sólo tiene un valor simbólico para ciertas culturas y que, se mire como se mire, sólo sirve para discriminar a la mujer.

¿Conoces algún caso de una mujer que haya sido repudiada por tener el himen roto en la noche de bodas? ¿Te parece justo que se margine por este hecho? En el caso de que el himen no tenga orificio ¿crees que sería conveniente que se operara aun a riesgo de poder sufrir rechazo?

Cristina G.M.

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