La versatilidad del miembro

versatilidad-del-miembroEs impresionante la sensibilidad del prepucio y del glande. Los hombres con ‘genitales intactos’ −o incircuncisos−, saben por experiencia personal que el prepucio es una de las partes más sensibles del cuerpo. Pero que no se sientan menos los circuncisos, puesto que el glande es también una zona de extrema sensibilidad y que todos los hombres −circuncisos o no− pueden estimular.

El prepucio es lo que se conoce como zona erógena específica. Está equipado con una alta concentración de sofisticados receptores nerviosos, cuya especialidad es producir placer. De ahí su relevancia.

Otras zonas erógenas específicas en el varón son la comisura de los ojos y los labios, los pezones, la piel perianal y la cabeza del pene. Las zonas primarias de sensibilidad erógena son el glande, el frenillo, la mucosa rugosa, el orificio y los pliegues externos del prepucio. La estimulación ligera y continua del prepucio puede producir mucho placer y llevar tanto al orgasmo como a la eyaculación.

Los receptores nerviosos de la corona del glande están diseñados para una estimulación natural a través del prepucio −suele ser más placentera cuando el estímulo asemeja la acción del prepucio−. El contacto que crea el prepucio con el glande al subir y bajar crea unas sensaciones que resultan bastante agradables.

En un pene incircunciso, el anillo móvil de presión —creado por los labios del prepucio y la mucosa— estimula a los receptores nerviosos en el perímetro del glande. Mientras que la estimulación placentera del frenillo y la mucosa se percibe de inmediato, la sensación de la corona es gradual. Cuando la corona se encuentra totalmente estimulada, las sensaciones eróticas que experimenta son lentas, cálidas y muy ricas en calidad. Entre los hombres circuncisos el frenillo tiende a ser la parte más sensible de su pene y el glande la mayor fuente de placer. Con o sin prepucio, nunca está de más observar con atención tu pene —o el ajeno, si lo tienes a mano y se da el caso—. Asegúrate de que lo conoces y de que sabes cómo incrementar su gratificación. Por cierto, ¿en qué parte de tus genitales encuentras más placer?

Por X. Zubieta, J. J. Borrás y M. Pérez

Ilustración: Ricardo Fumanal

Fuente: elmundo.es

El afamado culo

culo-blog sexoAlgunas encuestas muestran que una de las partes del cuerpo que más miran las personas al caminar por la calle es el trasero. Es una zona que despierta la atracción, curiosidad y hasta pasión.

- Como zona erógena, el culo proporciona un amplio campo a explorar y estimular. En la intimidad, a muchas mujeres les resulta estimulante que les acaricien el trasero y que jueguen un poco alrededor del mismo. Les gusta que se lo toquen, que les den palmaditas, apretones, pellizquitos suaves…

- La proyección que podemos dar al culo como zona erógena suele estar supeditada, en cierta medida, a la experiencia y la confianza que sintamos en nuestras relaciones sexuales.

- En cuanto al hombre, se puede decir que esta zona a menudo parece prohibida o tabú. No obstante, son cada día más los hombres que se suman a la lista de personas que disfrutan con la profunda estimulación que se origina en esta parte de su cuerpo.

- Tanto para el hombre como para la mujer es posible experimentar bastante placer al recibir estimulación en la zona perianal y más allá. Aunque para algunos hombres esto puede despertar sentimientos de homofobia o culpa, en realidad se trata de una parte más del cuerpo. No sólo es una parte más, sino que es una zona especialmente erógena.

- Debemos recordar que nuestras relaciones íntimas, son eso mismo: íntimas. Tampoco hace falta contarle a nadie nuestros experimentos sexuales. Basta con disfrutar de la experiencia y dejarse llevar hasta donde el placer lo permita.

M. Pérez, J. J. Borrás y X. y Zubieta

Contenido proporcionado por: Sexólogos Valencia y Psicólogos Valencia
Publicado en elmundo.es. Ilustración: Ricardo Fumanal

Un viaje de placer

Viaje-placerImaginad el placer de tocar, palpar y descubrir aquello que realmente nos excita, aquello que nos hace estremecer, vibrar y sentir… Sentir profundamente, inequívocamente. Más que imaginarlo, quizás, proponemos evocarlo.

Sugerimos un viaje táctil por nuestro cuerpo para conocer -o reconocer- nuestras propias zonas erógenas. Ampliamos la invitación para que además seamos capaces de identificar las de nuestro compañero o compañera. En realidad, el trabajo en equipo suele ser el más fructífero y agradable. Por lo tanto, puede tratarse de una exploración tanto individual como de pareja. Conlleva un proceso paulatino que, en sí mismo, suele resultar enriquecedor y sumamente placentero.

Es un viaje en el que a partir del sentido táctil iremos descubriendo toda una serie de experiencias hasta ahora desconocidas. Más que contar con un mapa, lo iremos dibujando y éste dependerá claramente de nuestra aventura.

En el itinerario dejaremos fuera esas tendencias cuasi-mecánicas; aquellas vías rutinarias, carentes de imaginación y desprovistas de conciencia.

Podemos iniciar nuestra búsqueda de sensaciones escondidas, prácticamente, en cualquier parte del cuerpo. Si al realizar el viaje intentamos mantener una actitud libre —carente de prejuicios y llena de confianza—, tendremos la oportunidad de descubrir zonas del cuerpo que excitan, provocan y causan placer.

El contacto y la estimulación de la piel ofrecen uno de los mayores componentes de la actividad sexual. Las claves, para empezar, llegarán por las manos. Además de emplear las manos como principal vehículo, nuestros labios, lengua, dientes e incluso el aire que exhalamos —por mentar algunos- nos ayudarán a recorrer el territorio en cuestión. Si la piel tiene un idioma, éste es el de la ternura sensual. La piel percibe otros lenguajes: el de temperaturas, texturas, tersuras y vibraciones. Por sí solos o en conjunto, cada uno de éstos es capaz de disparar la más variada y excitante gama de sensaciones sexuales.

Por X. Zubieta, J. J. Borrás y M. Pérez

Publicado en elmundo.es

Adicción al sexo

Silvia PérezLa adicción al sexo es un de las adicciones mas negadas en nuestra cultura. Al tabú que todavía hoy impregna al sexo, se une la vergüenza por las conductas que se llevan a cabo para obtener “la sustancia” en este caso, sexo.

Aunque no podemos hablar de un perfil claro del adicto al sexo, el problema afecta a casi un 6% de la población, la mayoría de sexo-adictos son hombres y la edad está comprendida entre los 20 y los 40 años. Estas personas suelen iniciar su adicción usado el sexo como forma de evasión a sus problemas cotidianos, como el alcohólico que acude a la copa cuando se siente triste, preocupado o deprimido.

El sexo es una fuente de placer y gratificación muy potente, si empezamos a utilizarlo para aliviar un malestar en vez de para disfrutar de el, estamos empezando a crear un binomio sumamente peligroso.

Un adicto al sexo suele sentirse inundado por pensamientos sexuales, fantasías y estas mismas le generan malestar, a menudo intentan poner en práctica estas fantasías para librarse de los pensamientos obsesivos que le bombardean, sin embargo estas conductas lejos de aliviar dichas obsesiones acostumbran a crear mayores problemas.

El modus operandi de un adicto al sexo es similar al de cualquier otro adicto, puede pasar épocas de abstinencia y tener recaídas.

El tratamiento para estas personas pasa por reconducir su comportamiento sexual, para ello la terapia cognitivo-conductual es fundamental, aunque en la mayoría de los casos es necesario también el apoyo farmacológico.

Como cabe esperar un adicto al sexo no está “curado” cuando ya no mantiene relaciones sexuales, no es ese el objetivo; sin cocaína, alcohol o heroína podemos vivir pero el sexo es parte fundamental del ser humano. El objetivo terapéutico, por tanto, es disfrutar de la sexualidad de una manera saludable, controlando y eligiendo libremente cuando se quiere o no, llevar a cabo una relación sexual.� En suma, disfrutar del sexo y no ser su esclavo.

¿Te has preguntado alguna vez si pudieras ser adicto? ¿Has estado con alguien que pudiera serlo? ¿Qué diferencia a un adicto a alguien a quien le gusta mucho el sexo?

  • Otras webs del Instituto Espill

    Abcsexologia.com -> Comunidad de Sexología 2.0

    Sadomasoquismo -> Blog de Sadomasoquismo

    Infoabu.es -> Información y Orientación sobre Abusos Aexuales a Menores

    Intituto Espill -> Consulta Clínica