Más allá del pene
7 oct 2009 Blog Sexo, El Pene, erotico, Excitación, Hombres, pareja, sexo, Testículos
Hay hombres a los que les gusta jugar con sus testículos: apretarlos de distintas maneras, recibir caricias, mordisquitos, que se los laman y besen…
La zona de los testículos es tan sensible que es capaz de reaccionar hasta al más leve toque. La piel del escroto es delicada y al ser acariciada puede producir sensaciones muy placenteras. Como hemos dicho en otras ocasiones, es fundamental conocer los umbrales de cada persona −y en el caso del escroto, esto es imprescindible−.
Asimismo, acariciar la zona del perineo −es decir, el área entre el ano y el escroto− puede ser una gran fuente de placer y disfrute. Una estimulación adecuada en esta pequeña zona intensifica el orgasmo y aumenta el placer. Por adecuada nos referimos a que la presión tiene que ser más bien firme y relativamente fuerte.
La piel del escroto y el contenido −incluyendo los testículos− son muy sensibles a la estimulación erótica. Algo tan sencillo como, por ejemplo, sujetar los testículos produce agradables sensaciones. Sostenlos suave, pero firmemente, con tu mano. Esto suele producir una sensación placentera que se extiende hasta alcanzar toda la zona genital. La estimulación del escroto también incrementa la amplia zona que lo rodea.
Otro tipo de estimulación placentera para los testículos se consigue deslizando la yema de los dedos por encima del escroto y dándole suaves caricias. Un masaje firme con la punta de los dedos produce unas intensas pero gratas sensaciones en la base del pene. Ocúpate de tus testículos −o de los ajenos, si te lo permiten− y alégrales la vida ¿Te atreves? ¿Nos lo cuentas?
M. Pérez, J. J. Borrás y X. y Zubieta
Contenido proporcionado por: Sexólogos Valencia y Psicólogos Valencia Ilustración: Ricardo Fumanal (Elmundo.es)Tags: amor, besar, Blog Sexo, El Pene, erotico, Gustos sexuales, Mujer, pareja, pene, Perineo, sexo, sexo joven, sexologia, Sexual, sexualidad, Testículos, Zona Erogena
Ser o no ser en la cama
2 oct 2009 Blog Sexo, comunicación, Deseo y Autoestima, erotico, Excitación, Gustos y aficiones, pareja, sexo

El conocimiento y la aplicación de ciertas técnicas pueden ser de gran ayuda para mejorar nuestras “habilidades amatorias”. Sin embargo, es improbable que exista alguien que sea el amante perfecto con todo tipo de personas y sin importar las circunstancias. No todos compartimos los mismos gustos y aficiones. Lo que para algunos es excitante, a otros puede dejarles fríos −y viceversa−. Tal generalización resulta demasiado aventurada. Desengañaros la perfección no existe, y su búsqueda compulsiva genera neurosis.
Un mensaje lanzado por los medios de comunicación −y por parte de algunos de los denominados “expertos en el sexo”− es que el amante ideal siempre hace el comentario adecuado en el momento correcto. Que es alguien que puede convertir cualquier espacio en un lecho y cualquier encuentro en una experiencia inolvidable de placer sexual.
No obstante, las relaciones sexuales tienen mucho que ver con la química existente entre las personas en cuestión. Podrías −por ejemplo− encajar en la idea que alguien tiene de un o una amante ideal. Pero, con otra pareja —aun realizando el mismo tipo de actividades y prácticas; incluso siguiendo exactamente la misma rutina sexual—, el resultado sería completamente distinto. Más fácil es saber si somos buenos y buenas amantes. Hay una forma de descubrir lo que piensan tus parejas −pasadas y presentes− acerca de sus relaciones sexuales contigo. Atrévete a preguntarles —o a contestarles—. No sugerimos que sea en medio del encuentro sexual —ni justo antes—. Elige una hora y un lugar adecuados. Tienes que estar dispuesto a escuchar cosas que pueden poner a prueba tu auto-estima o auto-concepto —para bien o para “mal”—. La experiencia puede ser muy estimulante en sí misma, a la par que constructiva, si se hace bien.
Para que una relación sexual funcione y sea placentera es necesario que las personas implicadas consigan conectar. Que haya suficiente receptividad y que sean ellas capaces de percibir lo que resulta agradable para la otra persona. Recuerda que lo que estimula a una persona puede ser lo que apague la pasión de otra. En fin, comunicación, esa es la clave.
Pregunta a tu pareja qué opinión tiene de tu modo de hacer el amor y −si acaso− que le gustaría que hicieses de otro modo. ¿A ti qué te enciende? ¿Y qué te apaga?
M. Pérez, J. J. Borrás y X. y Zubieta
Contenido proporcionado por: Sexólogos Valencia y Psicólogos Valencia Ilustración: Ricardo Fumanal (Elmundo.es)Tags: Amante, amor, besar, Besos, Blog Sexo, En la cama, erotico, Excitación, Mujer, pareja, Relaciones, Sensualidad, sexo, sexo joven, sexologia, sexologos, sexologos valencia
Besos con sabor a cebolla

Nos ha llamado bastante la atención la respuesta que algunas personas han tenido acerca del tema ‘El beso’. Son muchos los que han solicitado una plegaria por la higiene bucal. ¿Qué está pasando en nuestra sociedad que produce mal aliento? ¿Será lo que la gente come? ¿Lo que bebe? ¿Lo que fuma? ¿Lo que se mete a la boca o lo que llega hasta su estómago? ¿Será una mezcla de todo eso? ¿O acaso se deberá a que los honorarios de nuestros dentistas son cada vez más prohibitivos?
¿Puede el mal aliento ser producto del estrés? Es posible que en algunas ocasiones —al igual que el sudor—,el mal aliento sea el resultado de situaciones de nervios y tensión.
En cualquier caso, es raro encontrar a quien no haya tenido que soportar, en alguna ocasión, el mal aliento de otra persona. La halitosis puede provocar dificultades en las relaciones sociales y no digamos en las sexuales, llegando a tener consecuencias psicológicas, emocionales y laborales. Conocemos por lo menos dos casos de divorcio por esta causa.
Así que tiene que quedar claro, que la mayoría de gente desea un buen aliento como requisito para compartir un beso. Si dejamos de lado las causas por problemas intestinales y por infecciones dentales, para mantener un buen aliento es suficiente una higiene bucal regular. Tan simple como lavarse los dientes después de cada comida, y en caso de apuro, hay chicles, inhaladores, pastillitas y enjuagues que pueden ayudar. Que quede claro, una boca fresca y limpia invita a un beso.
M. Pérez, J. J. Borrás y X. y Zubieta
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Manos arriba
10 sep 2008 Besos, Blog Sexo, erotico, Manos arriba, Masajes Eroticos
Daniel Day-Lewis es alguien que hace un buen uso de sus manos a la hora de besar. Acaricia suavemente la cara de su compañera y luego toca su cabello. Él es un buen ejemplo de cómo las manos pueden incrementar el placer erótico del momento y que no debieran usarse éstas para inmovilizar a la otra persona o para someterla en una postura incómoda. Está comprobado que a muchas personas les gusta que jueguen con su pelo suavemente.
Tras décadas de mala prensa con respecto a las lacas pegajosas, hoy día existen productos capilares que aumentan la agradable sensación al tacto. Ha llegado la hora de que te atrevas a tocar el pelo y de que dejes de utilizar aquellos productos que alejan las manos del mismo.
¿Y los ojos? Una gran cantidad de gente suele besar con los ojos cerrados. No obstante, sugiero que al besar intentes abrir los ojos. Puede que al hacerlo te encuentres con una tierna y penetrante mirada que hace que el beso sea todavía más íntimo y placentero. Ésto a algunas personas les parece una tarea imposible −como el estornudar con los ojos abiertos−. Hay una creencia generalizada de que es necesario intentar bloquear el resto de sensaciones, pero el besar con los ojos abiertos es el equivalente sensual de hacer el amor con la luz encendida. Y si vas mantenerte besando durante horas en un bar semi-oscuro, es una buena idea que de vez en cuando eches un vistazo a tu bebida, tu cartera, tu maletín o tu bolso.
Por X. Zubieta, J. J. Borrás y M. Pérez
Publicado en elmundo.es
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Bésame mucho
3 sep 2008 Besos, Blog Sexo, pareja
Según declaran muchas mujeres, un hombre que besa mal parece estar pensando: ¿Cuándo pasaremos al paso dos? ¿Ha llegado ya el momento de tocar sus senos? Este tipo de hombre considera que el beso es el primer paso hacia un encuentro carnal. En contraste, alguien que besa bien percibe el beso como un placer en sí mismo. Besa como si nunca fuera a llegar a nada más con la otra persona y como si llevara años deseándolo. Quiere saborear cada instante. La paradoja es que esto lleva a que la otra persona se decida por el paso dos, por el tres, por el cuatro…
Lo primero que hay que saber en caso de duda es que es preferible ir despacio; que ese primer beso sea suave y lento. Aunque quieras demostrar que estás ardiendo en deseo, es mejor ser paciente: resiste al deseo de estampar tu cara bruscamente a lo Harrison Ford porque puedes producir un choque dental. Además, hay que recordar que es de vital importancia continuar respirando.
¿Y la lengua? Lo menos recomendable es emplearla como si buscases comida atrapada en las muelas de la otra persona. Esa no es tarea tuya. Para eso están los dentistas −tan hábiles a la hora de mantenernos inmóviles y con la boca completamente abierta mientras realizan sus exploraciones−.
Cualquier movimiento de la lengua debe implicar una acción acompasada, en la que ambas partes ofrecen la oportunidad de interacción. Puede que quieras parar de vez en cuando para tomarte un respiro; mientras, tus labios siguen pegados a los de la otra persona. Como cuando al bailar con tu pareja de repente te detienes y te quedas inmóvil durante un momento, esto aumenta la sensación de complicidad. No sugiero que la lengua de uno se quede pegada en la de la otra persona, ni tampoco lo opuesto, como tantas veces tantas veces hemos visto ejemplificado por Woody Allen en la gran pantalla.
Por X. Zubieta, J. J. Borrás y M. Pérez
Sexólogos Valencia Psicólogos ValenciaPublicado en elmundo.es
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El arte de la seducción
13 dic 2007 Blog Sexo, Seducción

En este mismo blog hemos hablado sobre lo misterioso de la atracción sexualidad, las feromonas, la simetría del rostro, la mejor herencia genética para nuestros hijos… Sea como fuere hablamos de características que no podemos controlar. La seducción sin embargo incluye todo aquello que podemos hacer para tratar de conquistar a quien nos gusta.
Seducir es en realidad una actitud, l@s grandes seductor@s lo son en todos los aspectos de su vida y para ello es fundamental gozar de una buena autoestima; parece un tópico pero es cierto, no podemos pretender gustar a nadie si primero no nos gustamos a nosotr@s mism@s.
Pero ojo, no podemos confundir la autoestima con la arrogancia o pasarnos el tiempo hablando de lo maravillosos que somos; para seducir es fundamental conocer a la otra persona, sus gustos, sus aficiones, sus ideas, su día a día… y para eso no cabe otra que escuchar, pero escuchar de verdad, nada de hacer como que se escucha.
La mirada debe ser a los ojos, pero no todo el tiempo. Para muchas personas es incómodo que le miren mucho tiempo directamente a los ojos, por lo que de forma suave es aconsejable retirar la mirada para volver un tiempo después.
Los pequeños detalles son también importantes, los gestos, los roces casi sin querer e incluso el tono de voz. La idea es dar señales de que nos interesa la persona a la que queremos seducir pero sin mostrarnos rendidos a sus pies, un poco de misterio y ambigüedad no están de más.
Hay muchos más consejos que podríamos citar, sin embargo al final la realidad es que las personas somos diferentes y por tanto, nos gustan cosas distintas, así que si de verdad queremos seducir, tendremos que saber que le agrada a esa persona, pero eso sí, no podemos renunciar a quien somos para intentar conquistar a alguien, de ese modo nos estaremos condenando al fracaso.
¿Te gusta seducir o prefieres se seducid@? ¿Tienes algún truco para seducir? ¿Crees que se puede aprender a ser seduct@r o hay que nacer para ello? ¿Cómo te gusta que te seduzcan?
Tags: Aprende a ser seductor, atracción sexual, besame, besar, Besos, Blog Sexo, erotico, Excitación, Seducción, seduce, Seducir, sexo, sexologia, sexologos, sexologos valencia, Sexual, sexualidad, Trucos para seducir









