Regalo de Reyes

Regalo de reyes Blog sexo¿No sabes que regalar? Te proponemos un placer de reyes y reinas. Si se monta bien, será el regalo más apreciado. Se trata de ofrecer una velada que incluye un masaje sensual. Hoy día encontramos montones de productos para el cuidado y el deleite del cuerpo. Es fácil encontrar aceites con distintos tipos de aromas. Seguro que podemos conseguir alguno que sea de nuestro agrado y que nos ayudará en nuestra exploración de algunas zonas erógenas. Si no te gusta el aceite, no pasa nada puedes utilizar tus manos de manera suave.

- En esta parte de nuestro trayecto, una sugerencia interesante consiste en masajear la zona lumbar con un poquito de aceite. Para ello pueden utilizarse las yemas de los dedos y en especial los dedos pulgares. Se recomienda, en primer lugar, asegurarse de que la temperatura de las manos sea cálida, frotando las manos se consigue la temperatura adecuada. Luego, colócalas en la parte indicada y haz que el movimiento de tus manos sea en paralelo; si alejas una mano del cuerpo también has de alejar la otra. La presión que se ejerce sobre la piel debe variar dependiendo de los umbrales de sensación de cada persona.

- Si prestamos atención a lo que hacemos, seguramente nos daremos cuenta de cómo va cambiando el estado de los músculos en esa zona. Una vez que se encuentren más relajados, podemos empezar a masajear la zona de los glúteos. Para ello, también utilizamos las palmas de las manos; con firmeza, pero suavemente y centrándonos en los puntos más sensibles. Entonces podemos tocar -y rozar- la parte interior de los muslos, tranquila y plácidamente. Y a partir de aquí… Luz tenue, música suave y aromas envolventes nos transportan a las mil y una noches. Si añadimos una copa de cava, vino, bombones… En fin, los caprichitos que todos conocemos. El éxito esta asegurado. Es una práctica bastante sencilla y eficaz. Con buena compañía, tus manos, un poquito de aceite, imaginación y calidez, el mundo es tuyo.

M. Pérez, J. J. Borrás y X. y Zubieta

Contenido proporcionado por: Sexólogos Valencia y Psicólogos Valencia
Publicado en elmundo.es. Ilustración: Ricardo Fumanal

El afamado culo

culo-blog sexoAlgunas encuestas muestran que una de las partes del cuerpo que más miran las personas al caminar por la calle es el trasero. Es una zona que despierta la atracción, curiosidad y hasta pasión.

- Como zona erógena, el culo proporciona un amplio campo a explorar y estimular. En la intimidad, a muchas mujeres les resulta estimulante que les acaricien el trasero y que jueguen un poco alrededor del mismo. Les gusta que se lo toquen, que les den palmaditas, apretones, pellizquitos suaves…

- La proyección que podemos dar al culo como zona erógena suele estar supeditada, en cierta medida, a la experiencia y la confianza que sintamos en nuestras relaciones sexuales.

- En cuanto al hombre, se puede decir que esta zona a menudo parece prohibida o tabú. No obstante, son cada día más los hombres que se suman a la lista de personas que disfrutan con la profunda estimulación que se origina en esta parte de su cuerpo.

- Tanto para el hombre como para la mujer es posible experimentar bastante placer al recibir estimulación en la zona perianal y más allá. Aunque para algunos hombres esto puede despertar sentimientos de homofobia o culpa, en realidad se trata de una parte más del cuerpo. No sólo es una parte más, sino que es una zona especialmente erógena.

- Debemos recordar que nuestras relaciones íntimas, son eso mismo: íntimas. Tampoco hace falta contarle a nadie nuestros experimentos sexuales. Basta con disfrutar de la experiencia y dejarse llevar hasta donde el placer lo permita.

M. Pérez, J. J. Borrás y X. y Zubieta

Contenido proporcionado por: Sexólogos Valencia y Psicólogos Valencia
Publicado en elmundo.es. Ilustración: Ricardo Fumanal
  • Otras webs del Instituto Espill

    Abcsexologia.com -> Comunidad de Sexología 2.0

    Sadomasoquismo -> Blog de Sadomasoquismo

    Infoabu.es -> Información y Orientación sobre Abusos Aexuales a Menores

    Intituto Espill -> Consulta Clínica