Haz el amor y no la guerra
26 may 2010 Blog Sexo, amor, pareja, sexo
¿Quién no recuerda aquella imagen de John Lennon y Yoko Ono desnudos en una habitación del Hotel Hilton en Amsterdam? Rodeados de fotógrafos y periodistas, se manifestaban a favor del amor y no de la guerra. Nosotros hace poco comentábamos que es difícil separar los problemas afectivos de los sexuales y afirmábamos: “No es fácil disfrutar en la cama cuando el trato diario entre los miembros de la pareja no es muy grato”.
En la pareja la hostilidad es muy dañina, más que nada porque si se rebasan ciertos límites es muy complicado hacer borrón y cuenta nueva. Es muy cierta esa frase que dice que el odio genera más odio. Por otro lado, en el caso del amor también es verdad que éste genera más amor. Y cuando hay amor todo es posible.
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Tags: amor, bienestar, guerra, Hacer el amor, mal follao, necesita un buen polvo, odio, Problemas, satisfacción sexual, Sexuales
¿Cuánto dura la pasión?
13 may 2010 Blog Sexo, amor, pareja
Recogemos en el foro del tema ‘A propósito del deseo sexual’ la preocupación por si la pasión amorosa se desgasta con el tiempo. ‘ExAtenea’ escribe:
“Puf, que miedo me estáis dando… estoy empezando una relación pero todo lo que estoy leyendo me está espantando y mucho ¿no hay nadie que le vaya bien el sexo con su pareja después de tiempo y viviendo juntos? ¿Como se hace para qué vuelva ese apetito?”.
Y Anette en el foro de ‘Ni sordos, ni mudos’ nos cuenta:
“Con 42 años llevo casi 28 con la misma persona, y me encanta disfrutar con él. Hemos pasado momentos de todo tipo, crisis, enamoramientos, deseo exacerbado y siempre volvemos el uno al otro sin poder evitarlo. A veces me ha dado un poco de cosa contar que siempre he estado con la misma pareja, pero de veras que lo pasamos super bien y ahora en los 40 casi mejor que antes”.
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Sexo, reproducción y matrimonio
2 abr 2010 Blog Sexo, Sexo y Dinero, amor, pareja, sexo, sexualidad
¿Tiene que estar el matrimonio siempre fundamentado en la pasión amorosa? ¿Son los hijos la esencia del matrimonio? No necesariamente. El amor romántico como base del matrimonio es muy reciente. Durante años han funcionado y siguen funcionando los matrimonios de convivencia. Decimos “convivencia” y no “conveniencia” por el sentido peyorativo del término –desde luego, no es el que pretendemos–.
Compromisos de pareja basados en el apoyo afectivo, económico y la complicidad —aunque no medie el contacto sexual— pueden ser formas de relación satisfactorias, siempre que sean honestas y que el compromiso sea equilibrado. Premisas básicas para el éxito de cualquier matrimonio, que no tiene por qué estar basado exclusivamente en la idea tradicional de la familia reproductora. Más bien, puede ampliarse al “compromiso de apoyo mutuo entre personas que se entienden y se aprecian”.
La cuestión sexual puede establecerse individualmente y no en pareja. En el contrato queda claro que no es un negociado común, al igual que se establece el régimen de separación de bienes —para las parejas que no quieren administrar conjuntamente su patrimonio económico—.
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Tags: amor, apoyo afectivo, besame, complicidad, Conveniencia, Convivencia, económico, Familia, Hijos, Homosexuales, matrimonio, pareja, Pasión, Reproducción, sexo, Sexual
Ser o no ser en la cama
23 feb 2010 Blog Sexo, Salud y Sexo, amor, pareja, sexo
El conocimiento y la aplicación de ciertas técnicas pueden ser de gran ayuda para mejorar nuestras “habilidades amatorias”. Sin embargo, es improbable que exista alguien que sea el amante perfecto con todo tipo de personas y sin importar las circunstancias. No todos compartimos los mismos gustos y aficiones. Lo que para algunos es excitante, a otros puede dejarles fríos −y viceversa−. Tal generalización resulta demasiado aventurada. Desengañaros la perfección no existe, y su búsqueda compulsiva genera neurosis.
Un mensaje lanzado por los medios de comunicación −y por parte de algunos de los denominados “expertos en el sexo”− es que el amante ideal siempre hace el comentario adecuado en el momento correcto. Que es alguien que puede convertir cualquier espacio en un lecho y cualquier encuentro en una experiencia inolvidable de placer sexual.
No obstante, las relaciones sexuales tienen mucho que ver con la química existente entre las personas en cuestión. Podrías −por ejemplo− encajar en la idea que alguien tiene de un o una amante ideal. Pero, con otra pareja —aun realizando el mismo tipo de actividades y prácticas; incluso siguiendo exactamente la misma rutina sexual—, el resultado sería completamente distinto. Más fácil es saber si somos buenos y buenas amantes. Hay una forma de descubrir lo que piensan tus parejas −pasadas y presentes− acerca de sus relaciones sexuales contigo. Atrévete a preguntarles —o a contestarles—. No sugerimos que sea en medio del encuentro sexual —ni justo antes—. Elige una hora y un lugar adecuados. Tienes que estar dispuesto a escuchar cosas que pueden poner a prueba tu auto-estima o auto-concepto —para bien o para “mal”—. La experiencia puede ser muy estimulante en sí misma, a la par que constructiva, si se hace bien.
Para que una relación sexual funcione y sea placentera es necesario que las personas implicadas consigan conectar. Que haya suficiente receptividad y que sean ellas capaces de percibir lo que resulta agradable para la otra persona. Recuerda que lo que estimula a una persona puede ser lo que apague la pasión de otra. En fin, comunicación, esa es la clave.
Pregunta a tu pareja qué opinión tiene de tu modo de hacer el amor y −si acaso− que le gustaría que hicieses de otro modo. ¿A ti qué te enciende? ¿Y qué te apaga?
Autores: Dra. María Pérez Conchillo, psicóloga clínica y sexóloga; Dr. Juan José Borrás Valls, médico sexólogo y psicoterapeuta; y D. Xud Zubieta Méndez, psicólogo sexólogo. Profesionales del Instituto de psicología sexología y medicina sexual Espill.
Ilustración: Ricardo FumanalTags: amante ideal, amantes, amor, Cama, expertos en sexo, Gustos y aficiones, no ser, parejas, ser, sexo
La resaca de San Valentín
15 feb 2010 Blog Sexo, amor, pareja, regalos
Mucho se habla del día de San Valentín y muy poco de sus secuelas. No conocemos cifras pero, por nuestra experiencia clínica, podemos intuir que la semana posterior a San Valentín es la del desencanto. Es una fecha que supone una prueba de amor y no todas las parejas son capaces de pasarla.
Decir te quiero —hablar de amor— alude implícitamente al compromiso. Si ya es difícil sincronizar los relojes del deseo entre las parejas, sincronizar los de la pasión amorosa parece aún más complicado. Las expectativas, necesidades y deseos de cada uno pueden ser diametralmente opuestos; y esta disparidad puede volverse obvia en San Valentín. Las relaciones incipientes parece que tienen que pasar una difícil revalida: ¿Se me declarará? ¿Debemos celebrarlo, o todavía no toca? ¿Si no le digo nada, pensará que no me interesa? En fin, un tortuoso dilema para muchas parejas.
Por otro lado, para las parejas ya establecidas no es nada fácil acertar: uno de los dos ha buscado con ilusión el regalo, mientras que el otro puede haberlo olvidado. No obstante, esto no tiene por qué corresponder con la intensidad de los sentimientos. Hay gente muy preocupada por la apariencia, por guardar las formas, por cuidad cada detalle. También hay quienes pasan de esas historias, pero que son excelentes amantes y personas muy leales. No hay que sacar las cosas de quicio. La intensidad de cómo se vive San Valentín no tiene que ser la medida del amor.
Cada uno tenemos una forma de amar y un lenguaje propios. No podemos esperar que todo el mundo los comprenda. Puede que deseemos un San Valentín con flores, una cena romántica y que nuestra pareja advine lo que queremos. Porque si se lo contamos, entonces ya no tendría gracia ¡Vaya fantasía!
Pensamientos irracionales como éste son más frecuentes de lo que imaginamos y generan mucho malestar e inseguridad. Por eso siempre recomendamos que, además de aprender a expresar nuestros deseos y de cómo nos gusta que nos enamoren, hay que saber identificar y valorar las muestras de afecto que nos ofrecen ¿Qué hace él o ella por hacer mi vida más agradable? ¿Qué le gustaría que hiciera yo?
Y si después de San Valentín llegan las odiosas comparaciones —si al charlar con gente conocida te cuenta todas las maravillas que ha hecho y los caros regalos recibidos…—, no hay necesidad de sentirse fuera de lugar ante tanto alarde de romántica publicidad. Que el día de San Valentín no te pase factura.
M. Pérez, J. J. Borrás y X. y Zubieta
Contenido proporcionado por: Sexólogos Valencia y Psicólogos Valencia Publicado en elmundo.es. Ilustración: Ricardo FumanalTags: amor, día de los enamorados, Desencanto, Deseo entre parejas, parejas, Pasión amorosa, Prueba de amor, San Valentín, Semana posterior a San Valentín
Celebra San Valentín
11 feb 2010 Besos, Blog Sexo, Felicidad, Placer, Salud y Sexo, amor, pareja, regalos
Hay varias teorías con respecto al origen de esta celebración. Según una leyenda, todo empezó durante el reinado del emperador romano Claudio II −Claudio El Cruel-, quien había prohibido la celebración de matrimonios. No obstante, un cura, llamado Valentín, desobedeció tal orden y fue sorprendido casando a una pareja de enamorados. Ellos consiguieron escapar, pero él fue llevado a prisión y ahí se enamoró de la hija de uno de los guardias −una joven que le visitaba a menudo−. Al parecer, mucha gente se acercaba a dejarle flores y ofrendas. Antes de ser ejecutado −un 14 de febrero−, él escribió una carta para su amada, y la firmó poniendo: “Con amor, de tu Valentín”.
Aunque la leyenda es poco clara, la historia ciertamente destaca el atractivo del personaje: un hombre solidario, heroico y sobre todo romántico. No es de sorprender que en la Edad Media, San Valentín fuera uno de los santos más populares en Francia y el Reino Unido.
La tradición de mandar tarjetas de felicitación, poemas, flores y todo tipo de regalos en esa fecha data del siglo XVII en el Reino Unido. Al principio esto ocurría sólo entre amigos y era una rara ocasión para que los británicos expresaran sus emociones −en una época en la que los sentimientos estaban censurados−. La tarjeta de San Valentín más antigua que se conoce está expuesta en el Museo Británico de Londres.
Desde entonces, la celebración ha ido cambiando hasta convertirse en el día de los enamorados y se ha extendido a distintos países del mundo. Para muchas personas esta fiesta no tiene ningún sentido y no es más que una artimaña más para fomentar el consumo.
Para nosotros puede ser ésta una oportunidad para brindar por ‘el amor y el sexo’. No resulta necesario hacer regalos o mandar tarjetas tan sólo porque es lo que toca. Basta con aprovechar la ocasión para demostrar nuestro amor a quienes queremos.
Si tienes pareja, seguramente ella −o él− agradecerá una muestra de cariño. Y si no quieres sumarte al consumismo desaforado y a la obligación de este día, no por eso pierdas la oportunidad de una cita romántica: negocia con tu pareja cuando queréis celebrarlo, busca un día de encuentro. Recuerda que romper la rutina es el mejor afrodisíaco.
Después de todo, esto es lo que puede hacer que cada día sea especial en tu vida y que el amor crezca ¿Qué significa pata ti? ¿Cómo sueles celebrarlo y cómo te gustaría celebrarlo? Y si no te gusta, no tienes que celebrarlo. Que no te coman el coco. Tú puedes elegir.
M. Pérez, J. J. Borrás y X. y Zubieta
Contenido proporcionado por: Sexólogos Valencia y Psicólogos Valencia Publicado en elmundo.es. Ilustración: Ricardo FumanalTags: amor, Amor y Sexo, Celebra San Valentín, día de los enamorados, Día especial, pareja, Romanticismo, Romántico, Romper la rutina, San Valentín
Más allá del pene
7 oct 2009 Blog Sexo, El Pene, Excitación, Hombres, Testículos, erotico, pareja, sexo
Hay hombres a los que les gusta jugar con sus testículos: apretarlos de distintas maneras, recibir caricias, mordisquitos, que se los laman y besen…
La zona de los testículos es tan sensible que es capaz de reaccionar hasta al más leve toque. La piel del escroto es delicada y al ser acariciada puede producir sensaciones muy placenteras. Como hemos dicho en otras ocasiones, es fundamental conocer los umbrales de cada persona −y en el caso del escroto, esto es imprescindible−.
Asimismo, acariciar la zona del perineo −es decir, el área entre el ano y el escroto− puede ser una gran fuente de placer y disfrute. Una estimulación adecuada en esta pequeña zona intensifica el orgasmo y aumenta el placer. Por adecuada nos referimos a que la presión tiene que ser más bien firme y relativamente fuerte.
La piel del escroto y el contenido −incluyendo los testículos− son muy sensibles a la estimulación erótica. Algo tan sencillo como, por ejemplo, sujetar los testículos produce agradables sensaciones. Sostenlos suave, pero firmemente, con tu mano. Esto suele producir una sensación placentera que se extiende hasta alcanzar toda la zona genital. La estimulación del escroto también incrementa la amplia zona que lo rodea.
Otro tipo de estimulación placentera para los testículos se consigue deslizando la yema de los dedos por encima del escroto y dándole suaves caricias. Un masaje firme con la punta de los dedos produce unas intensas pero gratas sensaciones en la base del pene. Ocúpate de tus testículos −o de los ajenos, si te lo permiten− y alégrales la vida ¿Te atreves? ¿Nos lo cuentas?
M. Pérez, J. J. Borrás y X. y Zubieta
Contenido proporcionado por: Sexólogos Valencia y Psicólogos Valencia Ilustración: Ricardo Fumanal (Elmundo.es)Tags: amor, besar, Blog Sexo, El Pene, erotico, Gustos sexuales, Mujer, pareja, pene, Perineo, sexo, sexo joven, sexologia, Sexual, sexualidad, Testículos, Zona Erogena
Ser o no ser en la cama
2 oct 2009 Blog Sexo, Deseo y Autoestima, Excitación, Gustos y aficiones, comunicación, erotico, pareja, sexo

El conocimiento y la aplicación de ciertas técnicas pueden ser de gran ayuda para mejorar nuestras “habilidades amatorias”. Sin embargo, es improbable que exista alguien que sea el amante perfecto con todo tipo de personas y sin importar las circunstancias. No todos compartimos los mismos gustos y aficiones. Lo que para algunos es excitante, a otros puede dejarles fríos −y viceversa−. Tal generalización resulta demasiado aventurada. Desengañaros la perfección no existe, y su búsqueda compulsiva genera neurosis.
Un mensaje lanzado por los medios de comunicación −y por parte de algunos de los denominados “expertos en el sexo”− es que el amante ideal siempre hace el comentario adecuado en el momento correcto. Que es alguien que puede convertir cualquier espacio en un lecho y cualquier encuentro en una experiencia inolvidable de placer sexual.
No obstante, las relaciones sexuales tienen mucho que ver con la química existente entre las personas en cuestión. Podrías −por ejemplo− encajar en la idea que alguien tiene de un o una amante ideal. Pero, con otra pareja —aun realizando el mismo tipo de actividades y prácticas; incluso siguiendo exactamente la misma rutina sexual—, el resultado sería completamente distinto. Más fácil es saber si somos buenos y buenas amantes. Hay una forma de descubrir lo que piensan tus parejas −pasadas y presentes− acerca de sus relaciones sexuales contigo. Atrévete a preguntarles —o a contestarles—. No sugerimos que sea en medio del encuentro sexual —ni justo antes—. Elige una hora y un lugar adecuados. Tienes que estar dispuesto a escuchar cosas que pueden poner a prueba tu auto-estima o auto-concepto —para bien o para “mal”—. La experiencia puede ser muy estimulante en sí misma, a la par que constructiva, si se hace bien.
Para que una relación sexual funcione y sea placentera es necesario que las personas implicadas consigan conectar. Que haya suficiente receptividad y que sean ellas capaces de percibir lo que resulta agradable para la otra persona. Recuerda que lo que estimula a una persona puede ser lo que apague la pasión de otra. En fin, comunicación, esa es la clave.
Pregunta a tu pareja qué opinión tiene de tu modo de hacer el amor y −si acaso− que le gustaría que hicieses de otro modo. ¿A ti qué te enciende? ¿Y qué te apaga?
M. Pérez, J. J. Borrás y X. y Zubieta
Contenido proporcionado por: Sexólogos Valencia y Psicólogos Valencia Ilustración: Ricardo Fumanal (Elmundo.es)Tags: Amante, amor, besar, Besos, Blog Sexo, En la cama, erotico, Excitación, Mujer, pareja, Relaciones, Sensualidad, sexo, sexo joven, sexologia, sexologos, sexologos valencia
¿ERES CELOSO O CELOSA?
14 ago 2008 Blog Sexo, celos, pareja

Muchas personas han sentido en algún momento de su vida celos infundados por la persona amada y aunque en ocasiones puede ser beneficioso si se traduce en atenciones, mimos, regalos, etc., sin llegar al agobio, en otras puede pasar a ser una patología llamada Celotipia.
La forma de manifestarse los celos puede ser muy variada aunque los expertos apuntan a que en general los hombres tienden a la agresividad y las mujeres a cerrarse en sí mismas volviéndose inseguras.
Si partimos de la idea de que los celopáticos son, principalmente, personas con muy baja autoestima, hipersensibles, con traumas, de personalidad débil, con dependencia afectiva, etc. se comprende que para ellos cualquier persona es mejor y por tanto un o una rival que puede arrebatarle el amor de su vida y todo sirve como prueba para poner en evidencia el “engaño” al que está sometido/a, desde la ropa, las amistades, etc. llegando a imaginarle en escenas de puro sexo con compañeros, amistades, familiares, etc. en los más diversos escenarios.
Para la pareja, la verdadera víctima, no es nada fácil esta situación y puede caer en el error de ceder a las exigencias del celoso cambiando no sólo de forma de vestir sino de hábitos de vida volviéndose ermitaño/a, pero esto, lejos de solucionar el problema, lo empeora porque entonces entrará en una espiral tan acusada que podrá llegar a recelar hasta de lo que está pensando.No debemos olvidar que el alcohol y las drogas agravan la celopatía llegando a actuar como detonantes del ataque y que niños que viven en este ambiente, se criarán inseguros y contarán con muchas probabilidades de ser futuros celópatas.
Los celos pueden llegar hasta el peor de los extremos como causar la muerte a la pareja o/y el propio suicidio, siendo, desgraciadamente, la causa principal de los crímenes pasionales.Pero no hay que alarmarse porque la celotipia tiene cura: el celoso llega a tal punto de sufrimiento que buscará ayuda porque es muy difícil que una pareja en la que una de las partes padece de celos, pueda salir adelante por sí sola.
Reconocer el problema es el primer paso y acudir a un terapeuta especializado que valorará el grado, tipo de celotipia, etc. y que se pondrá manos a la obra determinando el tratamiento que podrá, incluso, ir acompañado de fármacos, el paso principal para alcanzar la solución. Olvidémonos del tópico “si no es mío o mía, no será de nadie” porque convivir con un celoso/a patológico/a lo único que puede provocar es un deterioro de la relación y a nadie le agrada perder a la persona amada y menos por motivos infundados, ni vivir bajo el yugo irracional de los celos, sabiendo que se puede tratar.
Los celos no son una prueba de amor.Toda relación debe estar consolidada en la confianza.
¿Has llegado a imaginarte a tu pareja en una situación comprometida y luego has averiguado que estabas equivocado/a? ¿Le has registrado sus cosas, leído su correo, etc. en busca de alguna prueba? ¿Conoces a alguien que esté en tratamiento o haya seguido alguno? ¿Ha progresado?
Publi: Sexólogos Valencia Psicólogos Valencia
Tags: amor, Blog Sexo, Celopático, celos, Confianza, pareja, Psicologo, psicologos valencia, sexo, sexologia
Celebra San Valentín
14 feb 2008 Blog Sexo, Deseo y Autoestima, Felicidad, sexo
Hay varias teorías con respecto al origen de esta celebración. Según una leyenda, todo empezó durante el reinado del emperador romano Claudio II −Claudio El Cruel-, quien había prohibido la celebración de matrimonios. No obstante, un cura, llamado Valentín, desobedeció tal orden y fue sorprendido casando a una pareja de enamorados. Ellos consiguieron escapar, pero él fue llevado a prisión y ahí se enamoró de la hija de uno de los guardias −una joven que le visitaba a menudo−. Al parecer, mucha gente se acercaba a dejarle flores y ofrendas. Antes de ser ejecutado −un 14 de febrero−, él escribió una carta para su amada, y la firmó poniendo: “Con amor, de tu Valentín”.

Aunque la leyenda es poco clara, la historia ciertamente destaca el atractivo del personaje: un hombre solidario, heroico y sobre todo romántico. No es de sorprender que en la Edad Media, San Valentín fuera uno de los santos más populares en Francia y el Reino Unido.
La tradición de mandar tarjetas de felicitación, poemas, flores y todo tipo de regalos en esa fecha data del siglo XVII en el Reino Unido. Al principio esto ocurría sólo entre amigos y era una rara ocasión para que los británicos expresaran sus emociones −en una época en la que los sentimientos estaban censurados−. La tarjeta de San Valentín más antigua que se conoce está expuesta en el Museo Británico de Londres.
Desde entonces, la celebración ha ido cambiando hasta convertirse en el día de los enamorados y se ha extendido a distintos países del mundo. Para muchas personas esta fiesta no tiene ningún sentido y no es más que una artimaña más para fomentar el consumo.
Para nosotros puede ser ésta una oportunidad para brindar por ‘el amor y el sexo’. No resulta necesario hacer regalos o mandar tarjetas tan sólo porque es lo que toca. Basta con aprovechar la ocasión para demostrar nuestro amor a quienes queremos.
Si tienes pareja, seguramente ella −o él− agradecerá una muestra de cariño. Y si no quieres sumarte al consumismo desaforado y a la obligación de este día, no por eso pierdas la oportunidad de una cita romántica: negocia con tu pareja cuando queréis celebrarlo, busca un día de encuentro. Recuerda que romper la rutina es el mejor afrodisíaco.
Después de todo, esto es lo que puede hacer que cada día sea especial en tu vida y que el amor crezca ¿Qué significa pata ti? ¿Cómo sueles celebrarlo y cómo te gustaría celebrarlo? Y si no te gusta, no tienes que celebrarlo. Que no te coman el coco. Tú puedes elegir.
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Por X. Zubieta, J. J. Borrás y M. Pérez
Publicado en elmundo.es
Tags: amor, Blog Sexo, Hombre, San Valentín, sexo, sexo joven, sexologia, sexologos, sexologos valencia, sexualidad







