¿Los preservativos masculinos son aburridos?

Visitar un sexshop es siempre una experiencia interesante.

La semana pasada entré en uno y pregunté por los artículos más solicitados y por las consultas más frecuentes y nos centramos en los preservativos.
El dueño me comentó que aún hay muchos que opinan que ponerse un preservativo es “cortar el rollo” perocon una amplia sonrisa, afirmó que no son nada aburridos y que iba a demostrármelo. Empezó a enseñarme y acompañó cada uno con una pequeña explicación:
A parte de los archiconocidos clásicos,existen los anatómicos, adaptables y extra grandes para una mayor comodidad; los de poliuretano u otras resinas sintéticas, para los alérgicos al látex; los gruesos para el sexo anal o prácticas sexuales de riesgo; con lubricación extra para facilitar la penetración; con espermicida (nonoxinol 9); para la primera vez
Pero vio en mi cara que estaba perdiendo la expresión de asombro y dibujó una sonrisa picarona y, tras preguntarme si estaba preparada para “jugar”, sin esperar respuesta, abrió otro cajón y comenzó a enseñarme las últimas novedades:
A los preservativos de sabores tradicionales a plátano y fresa, les han salido duros competidores como los de sabor a melocotón, fruta de la pasión, canela y chocolate, pero si lo que buscas es, además, notar frescor, los de menta son una buena opción.
Ante mi duda sobre el sabor a látex, me mostró los nuevos lubricantes de sabores que pueden emplearse para potenciar el sabor que más nos agrada.
A todos nos puede apetecer, en algún momento, dar algo de color a nuestra relación y, al amplio abanico de preservativos de colores tanto opacos como transparentes, podemos añadir los estampados e incluso con fotografías y colores fluorescentes.
Vio que mi cara recuperó la expresión de asombro y añadió que si lo que busco es aumentar el placer, los mejores son los sensitivos (más finos) para que él sienta más,los que poseen pliegues, estrías y puntos en relieve para que ella sienta más o los impregnados con benzocaína para retardar la eyaculación.
Empecé a plantearme comprar algunos y, leyendo mi pensamiento, me recomendó los mixtos, que poseen retardante y estrías y puntos en relieve.
Me decidí por esos y varios más y cuando ya estaba sacando el dinero para pagar, abrió otro cajón y me enseñó uno con un símbolo musical. Ante mi perplejidad, me aclaró que sí que era lo que pensaba, un preservativo musical que cambia de melodía en función al tipo de movimiento, pero que aún están por perfeccionar: esperaré con impaciencia.
Ya no hay excusa para no utilizar preservativos aunque se estén empleando otros métodos anticonceptivos porque, a las clásicas utilidades para los que fueron creados como evitar embarazos no deseados y el contagio de ITS, debemos añadir que pueden darle “vidilla” a nuestra vida sexual, desterrando así a la temida monotonía.

¿Qué preservativos conoces? ¿Qué te han parecido?

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