Querer y no poder: vaginismo
5 jul 2010 Blog Sexo, Educación Sexual, La Vagina, Salud y Sexo
Se llama vaginismo a la imposibilidad o extrema dificultad para conseguir la penetración vaginal, debido a la contracción de los músculos que rodean la entrada de la vagina. El espasmo es una respuesta involuntaria que muchas mujeres no reconocen y sufren sus consecuencias aunque no saben por qué ocurre. Cuando una mujer se excita sexualmente, experimenta una relajación de los músculos vaginales. En el vaginismo, sin embargo, la contractura muscular es tal que impide la penetración. Este problema sexual causa mucha angustia a la pareja; cuando acuden a consulta están desconcertados y no entienden qué está pasando.
Por increíble que parezca, hemos tenido pacientes que han estado casados 16 años sin conseguir la penetración. Esto no quiere decir que no hayan tenidos relaciones sexuales placenteras. Se acostumbran a esta situación y suelen venir a consulta cuando quieren tener hijos. Por otro lado, la frustración que supone no se circunscribe a la esfera sexual; las mujeres se suelen encontrar raras, extrañas, y se preguntan: ¿Por qué a ellas? ¿Por qué no pueden ser normales? El hombre también vive con malestar esa dinámica inexplicable que no le permite disfrutar del sexo más ampliamente.
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Tags: penetracion vaginal, Problemas, sexo, vaginismo
Ladillas no han desaparecido
6 mar 2010 Blog Sexo, Hombres, La Vagina, Mujeres, Pubis, pareja
Las ladillas no se quedaron en el siglo pasado.
Hace poco un antiguo alumno vino a verme y mientras hablábamos no hacía mas que rascarse, disimuladamente, sus genitales y como no podía hacerlo con comodidad y ante mi mirada, cada vez se fue poniendo más nervioso y ansioso, así que fui al grano y le pregunté.
Al principio se puso colorado pero al final arrancó a hablar y me confesó que llevaba unos días que le picaba la zona del vello púbico y que estaba desesperado. Tras unos minutos, se me encendió la “bombillita” y recordé a las ladillas.
Las ladillas (piojos del pubis como los llaman en algunos países) son unos insectos anopluros endoparásitos (Phthirus pubis) de 1-3mm de longitud y cuerpo redondeado amarillento, que se alimentan de sangre y suelen vivir en zonas con pelo sexual, el que aparece en la pubertad: el pubis y las axilas.
No os podéis imaginar la cara de perplejidad que me puso cuando se lo insinué y como un resorte, me dijo que no había mantenido relaciones sexuales recientemente.
Las ladillas suelen transmitirse por contacto sexual, pero también mediante el uso de ciertas prendas como compartir bañadores, toallas…
La expresión de su cara se fue relajando un poco cuando recordó que había estado hace poco en casa de unos amigos y le prestaron un bañador y una toalla.
Las ladillas, aunque son distintas de los habituales piojos de la cabeza, se parecen bastante en cuanto a sus costumbres: ambos ponen huevos (las liendres) que adhieren al cabello y de vez en cuando pican para extraer sangre, de la que se alimentan, aunque la ladilla es más lenta en su avance. Dicho esto, se fue al baño en busca de los huevos que, al ser blancos, son fácilmente reconocibles y al cabo de unos minutos, me confirmó la sospecha y añadió que el calzoncillo tenía pequeñas manchitas de sangre.
El tratamiento es sencillo y en cualquier farmacia existen lociones, cremas, y champús, aunque hay que ser perseverante y recordar que, además de extremar la higiene con las sábanas, ropa interior… pasada una semana hay que volver al tratamiento porque los huevos pueden eclosionar pasados unos 6 días y así se evita la reinfestación.
Me preguntó si los preservativos podían evitar el contagio, pero desgraciadamente no porque no cubren la zona del vello púbico, aunque sí que puede ayudar depilarse la zona, por otro lado tan de moda actualmente. Lo que no debe olvidar una persona infestada es comentárselo a sus parejas sexuales para que tomen medidas.
Conforme le iba contestando a las preguntas, recordé un artículo que leí hace tiempo sobre un estudio evolutivo de las mismas y en él se comentaba que estos insectos podrían estar emparentados con los de los gorilas y que la costumbre que tenían nuestros antepasados de dormir en sus nidos pudo favorecer el salto a los humanos.
Volví a ver a este chico al cabo de unos días y su aspecto era mucho más tranquilo y en todo el tiempo que duró la conversación, no volvió a rascarse.
El contagio de ladillas es más frecuente de lo que nos pensamos y, aunque al rascarse uno la zona puede provocar irritación e infecciones, no parecen ser responsables de nada grave pero no por ello hay que menospreciarlas o ¿es que a alguien le gusta ir rascándose con desesperación?
¿Conoces a alguien que haya tenido ladillas? ¿Cómo fue su experiencia? ¿Le costó mucho eliminarlas?
Cristina G.M.: Instituto de psicología sexología y medicina sexual Espill
Tags: axilas, contacto sexual, huevos, insectos, ladillas, pelo sexual, pican, picor, Pubis, Relaciones Sexuales
¿Existe el himen?
4 feb 2010 Blog Sexo, Educación Sexual, La Vagina, Mujeres, Virginidad, sexo y Historia
¿Es el himen la prueba de la virginidad? ¿Como puede algo, tan diminuto e insignificante estar provisto de un valor tan desmesurado? ¿Realmente existe el himen?
Las creencias erróneas sobre el himen, aún incluso entre los propios profesionales de la salud, médicos y psicólogos son abrumadoras. Cada vez que hablamos de este tema en el Master de Sexología que impartimos, algunos alumnos nos comentan: ¿Ah, entonces no es un tabique, no es una membrana que tapona la vagina? Señoras y señores, no sabemos porqué esta membrana que no cierra, sino que circunda la entrada de la vagina y que por su importancia anatómica, podría no tener nombre y pasar absolutamente desapercibida, ha sido protagonista de algún que otro drama y ha hecho correr ríos de tinta, que no de sangre.
Explicaciones para este fenómeno muchas y variadas. Se habla de la necesidad del hombre para garantizar que sus herederos lleven su sangre. Todavía resuena un refrán al respecto: “Los hijos de mi hija, mis nietos son; los de mi hijo, lo serán o no”. De ahí viene también la importancia de la primogenitura: el primero es el que hereda -por eso el deseo de que el primero fuera varón- ¿Y cómo estar seguro de que antes de la boda no ha habido otra simiente? Parece ser que la virginidad les daba cierta tranquilidad al respecto.
Con los métodos anticonceptivos se produce la separación entre coito y reproducción —supone un gran alivio, sobre todo para las mujeres- y deja de ser tan importante controlar la virginidad, puesto que se pueden tener relaciones que no conduzcan inevitablemente al embarazo.
En fin, como podéis ver hay tema para rato. Lo que queda claro es que existe una correlación entre la importancia atribuida al himen y consecuentemente a la virginidad y la opresión y falta de derechos de las mujeres. Supone una negación de sus derechos sexuales y su placer sexual. ¿Qué os parece a vosotros? ¿Habéis sido testigos o tenéis conocimiento de situaciones de este tipo?
M. Pérez, J. J. Borrás y X. y Zubieta
Contenido proporcionado por: Sexólogos Valencia y Psicólogos Valencia Publicado en elmundo.es. Ilustración: Ricardo FumanalTags: Coito, Creencias erróneas sobre el himen, Existe el himen, Himen, Master de Sexología, Metodos anticonceptivos, Prueba de la virginidad, Reproducción, Valor desmesurado, Virgen, Virginidad
No tengas miedo que no muerde
18 ago 2009 Blog Sexo, La Vagina, Mujeres, pareja, sexo
El mito de la vagina dentada,
fue aprovechado por Freud para ilustrar sus teorías sobre el miedo a la castración y ha sido ampliamente recreado en el mundo del arte y la literatura. La referencia a la ‘femme fatale’ conlleva una visión del erotismo femenino devorador y peligroso.
La leyenda urbana de la vagina succionadora y del ‘pene cautivo’, es la versión ligera ¿Quién no ha escuchado la historia de alguien, que conoce a alguien, que le contó que una pareja estaba en la cama y fueron sorprendidos? A ella, por el susto, se le contrajo la vagina, y el pene quedó atrapado… De alguna manera, tuvieron que ir a urgencias a que los separaran.
El denominado ‘pene cautivo’ es normal en los acoplamientos de especies, como los perros o los gatos. En cuanto a los humanos, no existe documentación que corrobore las historias sobre parejas que se quedan enganchadas cual canes o felinos. Esta falsa creencia es un reflejo del temor a lo desconocido, al agujero negro, a las relaciones sexuales… Y es que los genitales femeninos no son tan accesibles y no están tan a la vista como el pene y los testículos. La vagina no se puede ver por casualidad; hay que abrirla y mirarla, realizar un reconocimiento, explorarla… Anímate a hacerlo. Hemos preparado una guía y repasaremos con vosotras y vosotros las distintas partes de anatomía femenina más íntima. Escribid y contad vuestras impresiones. De paso aprendemos todos.
M. Pérez, J. J. Borrás y X. y Zubieta
Contenido proporcionado por: Sexólogos Valencia y Psicólogos ValenciaPublicado en elmundo.es. Ilustración: Ricardo Fumanal
Tags: Blog Sexo, Mitos vagina, sexo, sexologia, sexualidad, Vagina, Vagina dentada
¿De qué color lo tienes?
4 ago 2009 Blog Sexo, La Vagina, Mujeres
El color del vello púbico es objeto de todo tipo de fantasías. Su color no siempre coincide con el del cabello. El vello púbico de la actriz Julianne Moore, como puede verse ‘Vidas cruzadas’, sí coincide con el color de su melena pelirroja. Pero no siempre es así. Ciertamente hoy en día hay mucha decoloración y mechas que esconden el original. Pero, aunque no fuera éste el caso, el vello sexual no tiene que ver con el pelo de la cabeza: puede tener un color diferente de forma natural.
Esa parte anatómica -que forma un triangulo por encima de los muslos y por debajo del vientre- se conoce como pubis y también es llamada ‘monte de Venus’ en las mujeres. Suele producirse una acumulación de grasa en la zona, que forma como una almohadilla, lo cual facilita el acople en el coito. El vello sexual aparece en la pubertad y está influenciado por las hormonas.
Como el vello tiene que ver con las hormonas, puede que se reduzca y que hasta desaparezca con la edad, una especie de calvicie genital. También puede que salgan canas. Sin embargo, como es una zona oculta y no es tema de conversación, cuando esto ocurre puede crear desconcierto. Un paciente mayor comentaba extrañado que a su mujer le había desaparecido el vello. Él, buscando una explicación, había recurrido a su hermana -que era mayor que su mujer- para preguntarle sobre el tema. La hermana le aseguraba que ella sí tenía vello en el pubis. Quizás tenga algo que ver la genética, pero como de estos temas no se habla y la ciencia tampoco se ocupa, pues sabemos bastante poco. Bien estaría que los lectores y lectoras nos ilustraran escribiendo sobre su experiencia: ¿De qué color lo tienes? ¿Coincide?
M. Pérez, J. J. Borrás y X. y Zubieta
Contenido proporcionado por: Sexólogos Valencia y Psicólogos ValenciaPublicado en elmundo.es. Ilustración: Ricardo Fumanal
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El consolador más antiguo del mundo
8 jul 2009 Blog Sexo, La Vagina, Mujeres, consolador, sexo, sexo y Historia
Los científicos alemanes han realizado el interesante hallazgo de lo que, hasta ahora, puede considerarse el consolador más antiguo de la historia. Se trata de un falo de unos veinte centímetros de largo por tres de ancho, esculpido en légamo o piedra cenagosa y perfectamente pulido. Su creación −según los expertos− data de hace unos 28 mil años.
La pieza fue descubierta por un equipo de la Universidad de Tubinga en la cueva Hohle Fels, cerca de Suabia. El hallazgo fue paulatino y la última pieza rescatada ha hecho posible su reconstrucción a partir de los catorce fragmentos que la forman.
Nicholas Conard, profesor del departamento de Prehistoria y Ecología Cuaternaria de dicha universidad, explicaba a la BBC: “Hasta ahora ha sido algo más común encontrar representaciones femeninas con acentuados atributos sexuales. Sin embargo, las representaciones masculinas de ese tipo son extremadamente raras”.
Conrad remarca el hecho de que −al tratarse de una pieza perfectamente pulida y al contar con lo que se puede considerar un “tamaño natural”− la probabilidad de que se utilizara como una especie de juguete sexual prehistórico es extremadamente alta.
Aunque ha habido otros hallazgos de esculturas de genitales masculinos en Francia y Marruecos, es cierto que este descubrimiento es excepcional. El peculiar hallazgo ha sido expuesto para el público en general en el Museo Prehistórico de Blaubeuren −Baden-Württemberg−, en una muestra denominada “Arte de la Edad de Hielo: Inequívocamente Masculino”.
M. Pérez, J. J. Borrás y X. y Zubieta
Contenido proporcionado por: Sexólogos Valencia y Psicólogos ValenciaPublicado en elmundo.es. Ilustración: Ricardo Fumanal
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VULVA
29 jun 2007 Blog Sexo, La Vagina
Si consultamos un diccionario de sinónimos encontraremos palabras como almeja, conejito, parrús, breva, chumino…, pero ¿qué es? Al igual que los hombres, las mujeres posemos unos genitales externos y todo el conjunto se denomina Vulva.
Si eres una mujer, te invito a que cojas un espejo y la observes conforme vayas leyendo. Si tu pareja está contigo, y os apetece, exploradla juntos y si eres un hombre y no tienes una pareja femenina, sigue el dibujo que tienes al margen.
Veamos un poco más sobre la Vulva: Coronada por una pequeña protuberancia adiposa recubierta de piel y vello púbico y con forma de triángulo invertido, se encuentra el Monte de Venus en honor a la diosa romana del amor -¿no os parece una denominación encantadora?- e inmediatamente por debajo podemos encontrar dos pares de repliegues carnosos, los labios mayores y los labios menores.
Con cuidado, abre los labios más externos, que son los que reciben el nombre de labios mayores aunque puede ser de menor tamaño que los más internos, los menores, o que sean asimétricos, de color sonrosado u oscuro… porque recuerda que cada mujer es distinta y, al igual que cada una tenemos nuestra cara, los genitales externos también son muy personales. Por debajo encontraréis los labios menores (te recuerdo que pueden sobresalir más que los mayores y ser asimétricos…), que por la parte superior (la más cercana al Monte de Venus) se unen formando un pequeño capuchón o caperuza donde se localiza el clítoris.
¿Ya tienes localizado el clítoris? Mis alumnos se sorprenden del tamaño porque oyen hablar tanto de él que se lo imaginan muy grande y en cambio es más o menos como un guisante. Otro día os explicaré su origen embrionario pero, para que os hagáis una idea, el tejido es como el del glande de un pene y como él, también aumenta de tamaño cuando se excita…vamos, que sufre una erección. Al igual que ocurría con los labios, este pequeño botón también puede tener formas distintas e incluso encontrarse dividido, de colores que van desde el sonrosado al oscuro, con un capuchón liso o arrugado, etc.
El vestíbulo es la pared o área limitada por los labios menores y en él podemos encontrar, inmediatamente por debajo del clítoris, un pequeño orificio, el de la uretra, por el que sale la orina y, por debajo de éste, otro de mayor tamaño que es el de la vagina. Algunos alumnos me han mostrado su inquietud por si se equivocan e introducen el pene por el orificio uretral: eso es imposible porque, aunque el orificio vaginal, cuando no está la mujer excitada, parece muy cerrado porque sus paredes están casi pegadas, se dilata, mientras que el uretral siempre permanece de pequeño diámetro, tanto, que no puede ser penetrado por ningún pene- por muy micropene que sea.
Alrededor del orificio vaginal se encuentran dos masas de tejido eréctil esponjoso llamado bulbo vaginal
Las glándulas de Bartholini o Bartolino, se encuentran a ambos lados del orificio vaginal, detrás del bulbo vaginal, y producen una secreción que ayuda a lubricar la zona. Como contiene, además de lubricante, feromonas, también puede tener un papel en la atracción sexual.
La zona situada entre el orificio vaginal y el ano, se denomina perineo.
¿A qué es muy curiosa la vulva?
Veamos un poquito más: Todas las mujeres tenemos un olor característico y personal que para algunas personas es agradable y para otra no, lo que nos indica que la apreciación es muy subjetiva. Sólo si el olor es muy fuerte y desagradable, puede ser un indicativo de la presencia de una enfermedad y deberemos pedir consejo al ginecólogo.
¿Qué higiene debemos seguir? La vagina se suele limpiar sola así que sólo debemos limpiar la vulva con abundante agua y un jabón suave. ¿Frecuencia? diariamente aunque deberemos incrementarla durante la menstruación. ¿Cómo? siempre desde la zona del Monte de Venus hacia el perineo y mejor con la mano. En el mercado podréis encontrar toda una serie de desodorantes íntimos pero muchos ginecólogos no los recomiendan porque pueden perjudicar al equilibrio beneficioso que existe entre los microorganismos que viven dentro de nuestra vagina (ya os hablaré de ellos otro día)
En la exploración ya habrás sentido algo pero vamos a ver qué partes se consideran erógenas. A muchas mujeres el Monte de Venus, como posee terminaciones nerviosas y debajo se encuentra el clítoris, les resultan muy placenteras las caricias; los labios mayores y menores se hinchan y cambian de color cuando la mujer se encuentra excitada, pudiendo ser muy sensibles en esos momentos e incluso llevar a la mujer al orgasmo; el vestíbulo y la apertura vaginal también contienen terminaciones nerviosas que a algunas mujeres les proporcionan placer cuando son estimuladas; y como no, el clítoris, parte de la vulva cuya única misión es dar placer a la mujer y que es el que más terminaciones nerviosas contiene, unas 8000, el doble que las que contiene el pene.
¿Cómo llaman en tu país o región a la vulva? ¿Te parece erótico el vello púbico? ¿Te resultan placenteras las caricias en el Monte de Venus? ¿Cómo son tus labios? ¿Y el clítoris? ¿Te excitó ver tu vulva o la de tu pareja? ¿Te desagrada el olor? ¿Y a tu pareja? ¿Qué parte te resulta más erógena?
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