Un juego sexual en tiempo de crisis

lacasitosHoy por hoy nadie duda de que estamos en crisis pero, como “a grandes males, grandes remedios”, la imaginación ha tomado el relevo y ha conseguido mejorar nuestra vida sexual. ¿Cómo? por ejemplo, con el juego de los Lacasitos®.

Los Lacasitos® son unas grageas de chocolate cubiertas de 150 capas de azúcar en 7 colores diferentes muy populares y asequibles que pueden emplearse para jugar en la alcoba gracias a sus colores y a que no se derriten fácilmente.

Una vez los hemos adquirido, el siguiente paso consiste en que nuestra pareja se tumbe en la cama boca arriba o boca abajo, con un pañuelo cubriendo los ojos como única prenda, y con mucho cuidado iremos cubriéndola con ellos procurando que los colores caigan de forma aleatoria por todo el cuerpo desnudo. Después, sólo tendrá que ir nombrando los colores para que obedezcamos y vayamos comiéndolos o retirándolos, por orden, con nuestros dedos, nuestra lengua o nuestros labios, hasta que no quede ninguno.

Si os ha gustado la experiencia, podéis pedir un cambio de papeles y que ella juegue con ellos…

¿A que parece muy sensual? Pues os animo a que lo probéis y hagáis las variantes que os parezcan más eróticas como añadir con qué queremos que los vayan retirando, en qué partes del cuerpo, el número de grageas retiradas en cada orden, etc.

¿Qué sería del buen sexo sin la imaginación?

Cristina G.M.

Contenido proporcionado por: Sexólogos Valencia yPsicólogos Valencia

El erotismo de las orejas

En un pub de Ámsterdam, de esos en los que unas chicas esculturales bailan en la barra, todo se paraliza cuando alguien pide un “tequila chupa-chupa”, que consiste en tomar un tequila con sal y limón sobre una bailarina y para ello ella se restriega el limón por el cuello y escote y, tras espolvorearse sal y sujetar el limón con los labios y dientes, el cliente chupa todas las partes para terminar bebiendo el chupito de tequila y morder la rodaja de limón. Este ritual se repitió varias veces a lo largo de la noche pero lo que me llamó la atención fue uno en el que el chico le dedicó más tiempo al cuello y a la oreja izquierda: los pezones de ellas se erizaron y creo que se estremeció.

Silvia Pérez

Para mucha gente las orejas son una parte del cuerpo con una fuerte carga erótica y tienen sus motivos. Si tenemos en cuenta que el sexo sin los sentidos no existe, están relacionadas con el tacto, el sabor, el olor, la visión y, por supuesto, la audición.

Todo el pabellón auditivo, lóbulos incluidos, y la entrada del conducto auditivo, poseen terminaciones nerviosas sensibles a las caricias con los dedos, plumas, lengua, etc. al aliento, a suaves soplidos, etc. y, poseen su propio sabor aunque puede enmascararse por los perfumes, lo que me lleva al aroma propio o cosmético que puede habernos atraído desde un principio.

En muchas culturas la forma de la oreja es importante y muy atrayente y la adornan con pendientes, tatuajes, etc. e incluso las operan para cambiar su aspecto hasta hacerlas más sensuales.

Que nos susurren palabras de amor, de pasión, eróticas, de halago, de compromiso, secretos, etc. al oído, a nadie le resultan indiferentes hasta el punto que pueden excitarnos tanto o más que una caricia directa en los genitales.

Por tanto no debemos abandonar a las orejas en nuestros juegos de seducción y de erotismo siendo uno de los preliminares más agradable y efectivo, pero no sólo antes de la penetración sino incluso durante porque unos susurros, caricias o mordiscos suaves, pueden ayudarnos a llevar al clímax a nuestra pareja.

¿Te excita que te toquen las orejas? ¿Qué es lo que más te guste que te hagan en ellas? ¿Qué tipo de palabras te gusta que te susurren al oído? ¿Cuándo: como preliminar o durante la penetración?

Cristina G.M.

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