Ladillas no han desaparecido
6 mar 2010 Blog Sexo, Hombres, La Vagina, Mujeres, Pubis, pareja
Las ladillas no se quedaron en el siglo pasado.
Hace poco un antiguo alumno vino a verme y mientras hablábamos no hacía mas que rascarse, disimuladamente, sus genitales y como no podía hacerlo con comodidad y ante mi mirada, cada vez se fue poniendo más nervioso y ansioso, así que fui al grano y le pregunté.
Al principio se puso colorado pero al final arrancó a hablar y me confesó que llevaba unos días que le picaba la zona del vello púbico y que estaba desesperado. Tras unos minutos, se me encendió la “bombillita” y recordé a las ladillas.
Las ladillas (piojos del pubis como los llaman en algunos países) son unos insectos anopluros endoparásitos (Phthirus pubis) de 1-3mm de longitud y cuerpo redondeado amarillento, que se alimentan de sangre y suelen vivir en zonas con pelo sexual, el que aparece en la pubertad: el pubis y las axilas.
No os podéis imaginar la cara de perplejidad que me puso cuando se lo insinué y como un resorte, me dijo que no había mantenido relaciones sexuales recientemente.
Las ladillas suelen transmitirse por contacto sexual, pero también mediante el uso de ciertas prendas como compartir bañadores, toallas…
La expresión de su cara se fue relajando un poco cuando recordó que había estado hace poco en casa de unos amigos y le prestaron un bañador y una toalla.
Las ladillas, aunque son distintas de los habituales piojos de la cabeza, se parecen bastante en cuanto a sus costumbres: ambos ponen huevos (las liendres) que adhieren al cabello y de vez en cuando pican para extraer sangre, de la que se alimentan, aunque la ladilla es más lenta en su avance. Dicho esto, se fue al baño en busca de los huevos que, al ser blancos, son fácilmente reconocibles y al cabo de unos minutos, me confirmó la sospecha y añadió que el calzoncillo tenía pequeñas manchitas de sangre.
El tratamiento es sencillo y en cualquier farmacia existen lociones, cremas, y champús, aunque hay que ser perseverante y recordar que, además de extremar la higiene con las sábanas, ropa interior… pasada una semana hay que volver al tratamiento porque los huevos pueden eclosionar pasados unos 6 días y así se evita la reinfestación.
Me preguntó si los preservativos podían evitar el contagio, pero desgraciadamente no porque no cubren la zona del vello púbico, aunque sí que puede ayudar depilarse la zona, por otro lado tan de moda actualmente. Lo que no debe olvidar una persona infestada es comentárselo a sus parejas sexuales para que tomen medidas.
Conforme le iba contestando a las preguntas, recordé un artículo que leí hace tiempo sobre un estudio evolutivo de las mismas y en él se comentaba que estos insectos podrían estar emparentados con los de los gorilas y que la costumbre que tenían nuestros antepasados de dormir en sus nidos pudo favorecer el salto a los humanos.
Volví a ver a este chico al cabo de unos días y su aspecto era mucho más tranquilo y en todo el tiempo que duró la conversación, no volvió a rascarse.
El contagio de ladillas es más frecuente de lo que nos pensamos y, aunque al rascarse uno la zona puede provocar irritación e infecciones, no parecen ser responsables de nada grave pero no por ello hay que menospreciarlas o ¿es que a alguien le gusta ir rascándose con desesperación?
¿Conoces a alguien que haya tenido ladillas? ¿Cómo fue su experiencia? ¿Le costó mucho eliminarlas?
Cristina G.M.: Instituto de psicología sexología y medicina sexual Espill
Tags: axilas, contacto sexual, huevos, insectos, ladillas, pelo sexual, pican, picor, Pubis, Relaciones Sexuales
La versatilidad del miembro
17 nov 2009 Blog Sexo, El Pene, Hombres
Es impresionante la sensibilidad del prepucio y del glande. Los hombres con ‘genitales intactos’ −o incircuncisos−, saben por experiencia personal que el prepucio es una de las partes más sensibles del cuerpo. Pero que no se sientan menos los circuncisos, puesto que el glande es también una zona de extrema sensibilidad y que todos los hombres −circuncisos o no− pueden estimular.
El prepucio es lo que se conoce como zona erógena específica. Está equipado con una alta concentración de sofisticados receptores nerviosos, cuya especialidad es producir placer. De ahí su relevancia.
Otras zonas erógenas específicas en el varón son la comisura de los ojos y los labios, los pezones, la piel perianal y la cabeza del pene. Las zonas primarias de sensibilidad erógena son el glande, el frenillo, la mucosa rugosa, el orificio y los pliegues externos del prepucio. La estimulación ligera y continua del prepucio puede producir mucho placer y llevar tanto al orgasmo como a la eyaculación.
Los receptores nerviosos de la corona del glande están diseñados para una estimulación natural a través del prepucio −suele ser más placentera cuando el estímulo asemeja la acción del prepucio−. El contacto que crea el prepucio con el glande al subir y bajar crea unas sensaciones que resultan bastante agradables.
En un pene incircunciso, el anillo móvil de presión —creado por los labios del prepucio y la mucosa— estimula a los receptores nerviosos en el perímetro del glande. Mientras que la estimulación placentera del frenillo y la mucosa se percibe de inmediato, la sensación de la corona es gradual. Cuando la corona se encuentra totalmente estimulada, las sensaciones eróticas que experimenta son lentas, cálidas y muy ricas en calidad. Entre los hombres circuncisos el frenillo tiende a ser la parte más sensible de su pene y el glande la mayor fuente de placer. Con o sin prepucio, nunca está de más observar con atención tu pene —o el ajeno, si lo tienes a mano y se da el caso—. Asegúrate de que lo conoces y de que sabes cómo incrementar su gratificación. Por cierto, ¿en qué parte de tus genitales encuentras más placer?
Por X. Zubieta, J. J. Borrás y M. Pérez
Ilustración: Ricardo Fumanal
Fuente: elmundo.es
Tags: Blog Sexo, El Pene, erotico, Estimulación, Excitación, Genitales, Hombre, incircuncisos, pene, Placer, prepucio, sexo, sexologia, sexologos, sexologos valencia, Sexual, sexualidad, Zona Erogena
¿El tamaño importa?
12 nov 2009 Blog Sexo, Deseo y Autoestima, El Pene, Hombres, Placer, pareja
“¡Claro que importa!”, afirmaba con entusiasmo una de nuestras alumnas en el máster de sexología. Se refería al pene y al placer que proporciona en las relaciones sexuales en general. Juanjo le respondía con picardía diciendo que ¡sí importa!, como también importa ser guapo o rico, o las dos cosas.
Fisiológicamente, un hombre “bien dotado” no tiene por qué ser mejor a la hora de la penetración o de cualquier otra práctica que implique al falo. En las relaciones heterosexuales, un pene modesto puede fácilmente estimular la entrada de la vagina -donde se encuentran más terminaciones nerviosas además de en el clítoris-. La verdad es que el llamado ‘punto G’, no sería más que una extensión del clítoris, pero eso ya lo comentamos otro día.
En las relaciones homosexuales masculinas, un pene tampoco necesita ser grande para estimular. Uno de gran tamaño tendrá dificultades en conseguirlo y se perderá por el recto.
De hecho, un pene muy grande y de gran grosor −digamos, a partir de los 20 centímetros de largo y con un perímetro de al menos 15 centímetros− no siempre es lo más manejable o más apetecible. “¡Todo en su justa medida!”, nos dice la experiencia −y la prudencia−. Un hombre muy bien dotado a veces no es una noticia agradable, ya que hay personas a las que un pene demasiado grande les puede llegar a hacer daño.
“Tan lejos y tan cerca”, nos comentaba graciosamente un paciente. Afirmaba que había estado con un hombre “superdotado” −algo que llevaba deseando durante años−. Su fantasía, sin embargo, se había desmoronado al ser penetrado y sufrir un desgarro anal.
Un hombre bisexual comentaba que ligaba más con hombres que con mujeres. Le resultaba más difícil llevarse a las mujeres a la cama. Y con los hombres, su miembro era demasiado grande y grueso para la penetración anal.
Quizás ésto nos desvele la clave del asunto. El tamaño del pene suele servir de moneda de cambio. Un gran falo cuenta con un importante valor psicológico, pero el placer se encuentra sobre todo en la fantasía de quien lo desea, otra cosa es la realidad de quien lo posee.
Y sobre todo, fuera complejos, ni por más ni por menos. Lo importante, como bien decís en el foro, es la persona.
¡Y que conste que el debate sobre el tamaño del pene no ha hecho más que empezar!
Por X. Zubieta, J. J. Borrás y M. Pérez
Ilustración: Ricardo Fumanal
Fuente: elmundo.es
Tags: Blog Sexo, clítoris, el tamaño importa, Hombre, pareja, pene, Placer, Punto G, sexo, sexologia, sexologos, sexologos valencia, Sexual, sexualidad, Tamaño pene, Tamaños pene, Vagina, Zona Erogena
¿Tener o no tener?
9 oct 2009 Blog Sexo, El Pene, Hombres, erotico, fimosis
“¿Tener o no tener prepucio? He ahí el dilema”. Un pene circunciso es muy distinto a uno ‘intacto’ quirúrgicamente hablando, claro está.

El tema de la circuncisión es por demás interesante. Caer en la cuenta de que, incluso, una cuestión como ésta pueda deberse “particularmente” a atavismos religiosos que llegan a perder su significado y se convierten en costumbre, resulta bastante surrealista. Existe hoy día una tendencia a normalizar con demasiada alegría el paso por el quirófano −¡vaya si han cambiado los tiempos desde el invento de la penicilina!−. Vivimos una época en la que la cirugía forma parte de nuestra realidad y nuestra cotidianidad. Ya sea ésta por fines completamente médicos o “simplemente” estéticos. En cualquier caso, parece ser una constante en nuestro entorno.
Concretamente en España, el tema de la circuncisión no causa mucha preocupación. La mayor parte de los españoles son incircuncisos, lo cual probablemente tampoco sorprenda demasiado. Sin embargo, no puede decirse lo mismo de los ciudadanos de otros países occidentales dejando de lado, por el momento, a los de cualquier región oriental. Un alto porcentaje de ciudadanos estadounidenses lo tiene “cut”, como dicen ellos. De esto se encargan las autoridades sanitarias lideradas por médicos judíos. Lo mismo ocurre con los canadienses de la parte anglófona, mientras que la mayoría de los canadienses francófonos tienen su prepucio “intacto” ¿No decíamos antes que obedecía en gran parte a cuestiones sobre todo religiosas?. En lugares como México y otros países de Latinoamérica, por ejemplo, la circuncisión determina un estatus social y es un imperativo burgués, seguramente por la proximidad a Estados Unidos. La razón de por qué en algunas culturas se opta por la circuncisión tiene menos que ver con la salud o la higiene y más con cuestiones sociales, políticas y religiosas. Hay claros indicios de que el porcentaje de hombres que requiere de un corte de prepucio por motivos de salud es bastante bajo. “¿Tener o no tener? He ahí el dilema”. ¿Y tú, tienes o no tienes? Y si no tienes, ¿por qué te lo quitaron?
M. Pérez, J. J. Borrás y X. y Zubieta
Contenido proporcionado por: Sexólogos Valencia y Psicólogos Valencia Ilustración: Ricardo Fumanal (Elmundo.es)Tags: Blog Sexo, Excitación, Hombres, pareja, pene, Pene circunciso, Placer, prepucio, Relaciones, sexo, sexologos valencia
Más allá del pene
7 oct 2009 Blog Sexo, El Pene, Excitación, Hombres, Testículos, erotico, pareja, sexo
Hay hombres a los que les gusta jugar con sus testículos: apretarlos de distintas maneras, recibir caricias, mordisquitos, que se los laman y besen…
La zona de los testículos es tan sensible que es capaz de reaccionar hasta al más leve toque. La piel del escroto es delicada y al ser acariciada puede producir sensaciones muy placenteras. Como hemos dicho en otras ocasiones, es fundamental conocer los umbrales de cada persona −y en el caso del escroto, esto es imprescindible−.
Asimismo, acariciar la zona del perineo −es decir, el área entre el ano y el escroto− puede ser una gran fuente de placer y disfrute. Una estimulación adecuada en esta pequeña zona intensifica el orgasmo y aumenta el placer. Por adecuada nos referimos a que la presión tiene que ser más bien firme y relativamente fuerte.
La piel del escroto y el contenido −incluyendo los testículos− son muy sensibles a la estimulación erótica. Algo tan sencillo como, por ejemplo, sujetar los testículos produce agradables sensaciones. Sostenlos suave, pero firmemente, con tu mano. Esto suele producir una sensación placentera que se extiende hasta alcanzar toda la zona genital. La estimulación del escroto también incrementa la amplia zona que lo rodea.
Otro tipo de estimulación placentera para los testículos se consigue deslizando la yema de los dedos por encima del escroto y dándole suaves caricias. Un masaje firme con la punta de los dedos produce unas intensas pero gratas sensaciones en la base del pene. Ocúpate de tus testículos −o de los ajenos, si te lo permiten− y alégrales la vida ¿Te atreves? ¿Nos lo cuentas?
M. Pérez, J. J. Borrás y X. y Zubieta
Contenido proporcionado por: Sexólogos Valencia y Psicólogos Valencia Ilustración: Ricardo Fumanal (Elmundo.es)Tags: amor, besar, Blog Sexo, El Pene, erotico, Gustos sexuales, Mujer, pareja, pene, Perineo, sexo, sexo joven, sexologia, Sexual, sexualidad, Testículos, Zona Erogena
¿EXISTE PORNO PARA MUJERES?
15 sep 2009 Besos, Blog Sexo, El Pene, Hombres, Mujeres, Porno, sexo

Un porcentaje cada vez mayor de mujeres demanda películas porno pensadas para ellas.
La inmensa mayoría del porno que se filma en el mundo está destinado a un público masculino y ha sido creado para satisfacer sus necesidades, en cambio, el público femenino manifiesta sentirse discriminado al respecto.
Existe un chiste muy conocido:
- “¿Por qué las mujeres ven las películas porno enteras?
- Para ver si al final se casan”.
Por supuesto es muy exagerado, pero sí que pone de manifiesto lo diferentes que somos como espectadoras y, cuando vemos una cinta de porno, en muchas ocasiones nos queda una sensación de que falta algo.
¿Qué buscamos las mujeres? Si nos fijamos en una de las pocas películas ya rodadas, como “Cinco historias para ellas” dirigida por Erika Lust, más erotismo, variedad de historias, decorados más cuidados, buenos cuerpos masculinos y femeninos, trama, orgasmos femeninos…
La cinta cuenta cinco historias muy distintas que, como su autora declara, son sus fantasías sexuales: “historias con sexo”. Una lésbica, un trío por despecho, una sado suave protagonizada por un matrimonio con hijos, un encuentro con un extraño y una gay.
Todas tienen como denominador común, una estética cuidada y una trama que en algunos casos nos es familiar porque los personajes son gente con la que podemos, más o menos, identificarnos, con música de fondo y diálogos.
Los directores de porno masculino, critican los intentos de Erika Lust porque según ellos el cine que ruedan también cubre las necesidades de las mujeres, pero están equivocados porque nos interesa que el erotismo nos atrape y que “el porno” sea sexo dentro de una historia.
No sé si se puede catalogar como la mejor película porno del mercado pero sí como un intento muy plausible de abrirse camino en un mercado aún por explotar y muy exigente.
¿Qué te gustaría que cambiara en las películas porno? ¿Qué piensas de las críticas hacia el cine de Erika Lust? ¿Conoces algún título que cumpla las exigencias del público femenino?
Cristina G. M.
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Conozca todo sobre el pene
28 jul 2009 Blog Sexo, El Pene, Hombres, pareja, sexo
Que levante la mano quien piense que lo sabe todo acerca del pene. Y aquí no nos referimos tan sólo a la pinta que tiene, su tamaño o dimensiones. También nos interesan sus características erógenas: ¿Qué partes hay que tocar para propiciar mayor excitación? ¿O para detener y retrasar el orgasmo?
A lo largo de nuestro viaje hemos subrayado la importancia de aprender a estimular las distintas zonas erógenas. Y ahora ha llegado el momento de centrarnos en los genitales masculinos. Sobra decir que un mejor conocimiento del pene facilita unas relaciones físicas y sexuales más plenas.
No vamos a unirnos al debate de si el tamaño importa, ya lo haremos en otra ocasión. Estamos seguros de que hay a quien le importa, y mucho. Pero también es bastante común encontrar a personas satisfechas con un pene “normalito” pero capaz de estimularlas y acompañarlas hasta el orgasmo. Un pene flácido mide, en promedio, entre 8 y 10 cms. Cuando está excitado se alarga entre un 75 y un 100% —a menudo, cuanto más pequeño es en estado flácido, mayor será su capacidad de crecimiento−. En erección, el tamaño medio es de unos 15 cms.
Un micropene mide escasos centímetros y es aquel que −por su corto tamaño− no es capaz de estimular la vagina o no consigue introducirse en ella. Los tratamientos de alargamiento de pene aún están en fase de experimentación y no son recomendables —salvo en contados casos de micropene; y aún así, debiera hacerse una evaluación sexológica previa sobre la posible capacidad de readaptación de la vida sexual a la ausencia del coito entre las posibilidades de juego sexual…—.
Por otra parte, un pene es grande con 17 ó 18 cms. A partir de los 20 cms se puede considerar muy grande y hay penes de 30 cms ó más. Si es muy grueso puede dificultar el coito. De hecho, un ‘macropene’ puede causar daño y dolor físico a la otra persona. En cualquier caso, son pocos los hombres con un miembro de tales dimensiones.
Quizás el problema más común al que se enfrenta el varón es el de las infecciones de transmisión sexual. Por ello, es importante usar preservativo. No porque un pene tenga una pinta saludable quiere decir que lo esté.
M. Pérez, J. J. Borrás y X. y Zubieta
Contenido proporcionado por: Sexólogos Valencia y Psicólogos ValenciaPublicado en elmundo.es. Ilustración: Ricardo Fumanal
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