Sexo censurado

Los sms privados, con carga erótica, han sido prohibidos en China.

La compañía China Mobile ha inhabilitado unos 70.000 terminales porque sus dueños enviaron sms privados “subidos de tono”.

Esta censura se une a otras como la prohibición de la venta de DVDs pornográficos, páginas web con imágenes y contenido erótico… que los censores no consideren educativos o artísticos.

La explicación que aportan es que con estas medidas intentan preservar a los jóvenes de la moda de enviar imágenes, videos… propios o no, por email o móvil y con ello el bullying o acoso escolar.

Pero esta medida abre la puerta a ciertas cuestiones como:

¿Prohibir este tipo de comunicación evitará el bullying? Los manuales que tratan el tema, no mencionan el sexo como el motivo de esta violencia, lo que supone que, o no lo e,s o hace falta un estudio más profundo, lo que implica que no se debería responsabilizar al sexo de antemano porque no es la causa de todos los males que azota a la humanidad.

¿Qué ocurre con los adultos que para mantener una vida sexual activa emplean estos sms con palabras eróticas? Nadie duda de que una buena vida sexual no deba caer en la rutina y muchas parejas emplean esta técnica para “mantener viva la llama”. Además, para tomar las medidas deben ser leídos ¿dónde están las leyes que protegen la privacidad de los adultos?

¿Qué consecuencias puede acarrear? Aparte de que proliferará el mercado negro de revistas y DVDs pornográficos, prohibir ciertas palabras puede conseguir traumatizar a la población o forzar a que desarrolle un vocabulario alternativo libre de sospechas, porque los humanos tenemos  necesidad de ponerle nombre a todo y el sexo no se puede quedar “mudo”.

Por tanto, si esta medida no responde a una causa-efecto demostrada y la privacidad está en tela de juicio, ¿por qué se ha adoptado? Las organizaciones pro Derechos Humanos aseguran que es una censura política y ciertos periodistas creen ver una mano negra contra Google y otros intereses estadounidenses, por la censura en la red, pero estos son otros temas.

El sexo no debe ser el caballo de batalla al que coartar y achacar todos los males de la sociedad actual.

Reivindiquemos una vida sexual sana, sin prejuicios.

Cristina G.M.: Instituto de psicología sexología y medicina sexual Espill

La sexualidad como derecho humano

sexualidad-derechos-humanosEl XIII Congreso Mundial de Sexología celebrado en Valencia del 25 al 29 de Junio de 1997, que tuvimos el honor de presidir Juan José Borrás y María Pérez Conchillo, tuvo como lema ‘Sexualidad y Derechos Humanos’. Entre sus conclusiones destacó la Declaración de Valencia sobre los ‘Derechos sexuales humanos’. Esta declaración ha sido celebrada y reproducida por numerosas publicaciones científicas y sociales y fue aprobada por la Asamblea de la Asociación Mundial de Sexología (WAS) en el ‘XIV Congreso Mundial de Sexología en Hong Kong’ en 1999. La ‘Declaración de los Derechos Sexuales’ constituyó una de las referencias básicas del nuevo documento sobre salud sexual elaborado por un comité de expertos, a instancias de la OMS, en Guatemala en el año 2000.

En la esencia de los derechos sexuales está la definición de salud sexual tal y como fue propuesta por la Organización Mundial de la Salud en 1975: “Salud sexual es la integración de los elementos somáticos, emocionales, intelectuales y sociales del ser sexual por medios que sean positivamente enriquecedores y que potencien la personalidad, la comunicación y el amor”. (OMS, 1975).

Esta visión de la salud sexual supone adoptar un criterio positivo respecto a la sexualidad humana; la finalidad de la asistencia prestada en ese sector debe ser el disfrute intensificado de la vida y de las relaciones personales y no meramente el asesoramiento y la asistencia relacionados con la procreación o las enfermedades de transmisión sexual.

Una concepción que contempla la sexualidad como una capacidad inherente al ser humano, que se expresa a lo largo del ciclo vital, respetuosa con las variantes sexuales existentes, rechazando cualquier conducta sexual que venga impuesta por la coacción, sea física, legal, moral o psíquica. En la organización del congreso de Valencia pudimos constatar lo importante que era hablar de derechos sexuales y la necesidad que había de reivindicarlos, cuando un catedrático de la República Popular China, que quería venir al congreso y al que se le había enviado una carta de invitación, nos dijo que en su país no se podía hablar de derechos sexuales… Y así en muchos otros países. Esto nos dio una idea de la persecución hacia todo lo que tenga que ver con el sexo que todavía existe en el mundo.

Quizá desde nuestra confortable Unión Europea, que aparece como el adalid del bienestar y las libertades, podemos creer que este tema nos es ajeno y que lo tenemos superado, pero no podemos olvidar que todavía seguimos encontrándonos noticias sobre mujeres víctimas de la violencia de género; y la incomprensión hacia las personas con orientación homosexual sigue siendo más frecuente de lo que podríamos suponer. ¿Qué opinas tú sobre este tema?

M. Pérez, J. J. Borrás y X. y Zubieta

Ilustración: Ricardo Fumanal

Responsabilidad sexual

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La salud sexual es un derecho y su garantía una responsabilidad. La sexualidad en su más amplio sentido está presente en prácticamente todos los ámbitos de la vida. Sin embargo, en ocasiones eludimos su presencia.

La negación de la sexualidad es un atentado contra la salud. La sexualidad forma parte de la naturaleza del ser humano. Aunque la promoción de una salud sexual pueda parecer un lujo a los ojos de algunos, en realidad se trata de algo sumamente elemental.

Vivimos en el siglo XXI y resulta conveniente para la salud del ser humano que la sexualidad pueda asumirse con total naturalidad. Es imprescindible poder hablar de ello sin tener que justificarse o sentirse culpable. Un arrebato de puritanismo puede resultar muy dañino psicológicamente para cualquiera.

Está claro que el diálogo que se puede establecer al respecto va a variar. Esto dependerá tanto del mensaje como del lenguaje que se emplee. Si se sitúa a la sexualidad en un contexto negativo, se comete el error de la marginación. Y el lenguaje de la marginación puede herir muchos castos oídos.

En nuestras manos está hacer valer nuestro derecho a disfrutar todo el placer y el gozo que proporciona la práctica del sexo. Igualmente, en nuestras manos está garantizar la salud sexual propia y ajena.

En el campo de la salud, entre otras cosas, el siglo XX será recordado por la irrupción del SIDA. Tras varias décadas luchando contra éste, sigue causando estragos por todo el mundo. Muchos de estos son evitables. Es por ello importante que pongamos todos los medios de nuestra parte para que la práctica de la sexualidad sea libre, responsable, sana y segura.

Disfruta con las prácticas que sugerimos y también actúa responsablemente. Asegúrate siempre de realizarlas de forma sana, segura y con respeto a la otra persona. Si tienes dudas, infórmate. Recuerda que siempre se disfruta más cuando todos están contentos con lo que se hace.

En el Congreso Mundial de sexología de Valencia se habló por primera vez de ‘Derechos Sexuales’, dentro de unos días os comentaremos más sobre este tema.

M. Pérez, J. J. Borrás y X. y Zubieta

Contenido proporcionado por: Sexólogos Valencia y Psicólogos Valencia
Publicado en elmundo.es. Ilustración: Ricardo Fumanal

Declaración de los derechos sexuales

declaracion-derechos-sexualesLos derechos sexuales son derechos humanos universales basados en la libertad, dignidad e igualdad inherentes a todos los seres humanos. Dado que la salud es un derecho humano fundamental, la salud sexual debe ser un derecho humano básico. Para asegurar el desarrollo de una sexualidad saludable en los seres humanos y las sociedades, los derechos sexuales siguientes deben ser reconocidos, promovidos, respetados y defendidos por todas las sociedades con todos sus medios. La salud sexual es el resultado de un ambiente que reconoce, respeta y ejerce estos derechos sexuales:

1. El derecho a la libertad sexual. La libertad sexual abarca la posibilidad de la plena expresión del potencial sexual de los individuos. Se excluye toda forma de coerción, explotación y abuso sexuales en cualquier tiempo y situación de la vida.

2. El derecho a la autonomía, integridad y seguridad sexual. Este derecho incluye la capacidad de tomar decisiones autónomas sobre la propia vida sexual dentro del contexto de la ética personal y social. También están incluidas la capacidad de control y disfrute de nuestros cuerpos, libres de tortura, mutilación y violencia de cualquier tipo.

3. El derecho a la privacidad sexual. Este involucra el derecho a las decisiones y conductas individuales realizadas en el ámbito de la intimidad siempre y cuando no interfieran en los derechos sexuales de otros.

4. El derecho a la equidad sexual. Este derecho se refiere a la oposición a todas las formas de discriminación, independientemente del sexo, género, orientación sexual, edad, raza, clase social, religión o limitación física o emocional.

5. El derecho al placer sexual. El placer sexual, incluyendo el autoerotismo, es fuente de bienestar físico, psicológico, intelectual y espiritual.

6. El derecho a la expresión sexual emocional. La expresión sexual va más allá del placer erótico o los actos sexuales. Todo individuo tiene derecho a expresar su sexualidad a través de la comunicación, el contacto, la expresión emocional y el amor.

7. El derecho a la libre asociación sexual. Significa la posibilidad de contraer o no matrimonio, de divorciarse y de establecer otros tipos de asociaciones sexuales responsables.

8. El derecho a la toma de decisiones reproductivas, libres y responsables. Esto abarca el derecho a decidir tener o no hijos, el número y el espacio entre cada uno, y el derecho al acceso pleno a los métodos de regulación de la fecundidad.

9. El derecho a información basada en el conocimiento científico. Este derecho implica que la información sexual debe ser generada a través de la investigación científica libre y ética, así como el derecho a la difusión apropiada en todos los niveles sociales.

10. El derecho a la educación sexual integral. Este es un proceso que se inicia con el nacimiento y dura toda la vida y que debería involucrar a todas las instituciones sociales.

11. El derecho a la atención de la salud sexual. La atención de la salud sexual debe estar disponible para la prevención y el tratamiento de todos los problemas, preocupaciones y trastornos sexuales.

Links Interes: http://www.derechossexuales.com/

M. Pérez, J. J. Borrás y X. y Zubieta

Contenido proporcionado por: Sexólogos Valencia y Psicólogos Valencia
Ilustración: Ricardo Fumanal (Elmundo.es)

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