La primera vez
25 feb 2010 amor, Blog Sexo, pareja, sexo, sexualidad
¿De verdad nos marca tanto ‘la primera vez’? La primera experiencia sexual puede ser importante, pero no tiene necesariamente por qué ser determinante en la persona. De mayor relevancia es la cuestión de en qué condiciones y circunstancias ocurre esa ‘primera vez’.
Para empezar, ha de quedar claro que eres tú quien decide cuándo y cómo quieres que ocurra esa primera vez. Asimismo, eres tú quien determina hasta dónde quieres llegar. Es importante que se informe al compañero —o compañera— sexual que se trata de la ‘primera vez’ para que lo tome en cuenta y tenga un mayor cuidado.
Sugerimos a la persona que está con alguien primerizo que recuerde cómo fue su primera relación y cómo le hubiera gustado que fuera —que se ponga en el lugar de su acompañante—. En la primera relación sexual suele haber nervios y preocupaciones con respecto a lo que ocurrirá y si se estará a la altura de la ocasión. Por lo tanto, es imprescindible mentalizarse, relajarse y centrarse —sobre todo en las sensaciones—.
Por otro lado, están las expectativas exageradas de lo que supone el coito. Hemos escuchado más de una vez comentarios como: “Tampoco es para tanto, yo me esperaba mucho más”. Sobre todo de mujeres que han estado guardando su virginidad, con una idea excesivamente romántica, y han quedado defraudadas por la carnalidad del acto. Es que el placer sexual y el orgasmo, es lo que es, y está para disfrutarlo, no para mitificarlo.
La primera vez no tiene por qué ser dolorosa, ni tampoco tiene que haber sangre necesariamente. De hecho, si la mujer esta bien preparada es muy probable que no sangre ni sienta dolor. También es posible que no orgasme. El placer requiere de un aprendizaje.
En cualquier caso, se recomienda que se seleccione muy bien, como ya hemos dicho en otra ocasión: dónde, cuándo, cómo y con quién. En cuanto al sitio y la hora: el lugar más íntimo posible —donde no vayan a ser sorprendidos e importunados por nadie— y una hora en la que se pueda ir con calma.
Sugerimos estar sobrios. Las sustancias tóxicas pueden actuar como inhibidoras sexuales. También pueden afectar tu criterio al tomar decisiones importantes durante el encuentro.
Como hemos anotado antes, se considera conveniente mantener un nivel moderado de expectativas. Si éstas son demasiado altas suelen causar decepción o desilusión. Quizás para empezar debe bastar con relajarse y experimentar las distintas sensaciones que acompañan la relación sexual. Será más fácil sentirse contento y satisfecho si se es capaz de expresar lo que se desea y lo que le satisface.
Mucha atención: es posible quedar embarazada en la primera relación sexual. Para evitar sorpresas es imprescindible que se tomen medidas de protección —uso del preservativo— ante un posible embarazo no deseado y también mucha atención a las enfermedades de transmisión sexual. La mayoría de las consultas que recibimos de gente joven tienen como causa las incipientes medidas empleadas para prevenir embarazos no deseados. Infórmate y que la situación no te pille por sorpresa.
Y para los que ya pasó la primera vez, estaría bien que nuestras experiencias pudieran servir de ayuda y de apoyo a los que comienzan. ¿Cómo fue tu primera vez? ¿Qué recomendaciones harías?
Autores: Dra. María Pérez Conchillo, psicóloga clínica y sexóloga; Dr. Juan José Borrás Valls, médico sexólogo y psicoterapeuta; y D. Xud Zubieta Méndez, psicólogo sexólogo. Profesionales del Instituto de psicología sexología y medicina sexual Espill.
Ilustración: Ricardo FumanalTags: experiencia, Fingir Orgasmos, La primera vez, nervios, no orgasme, Orgasmo, preocupaciones, primera vez, Relación Sexual, sexi, sexo, sexologos, Sexual
Ser o no ser en la cama
23 feb 2010 amor, Blog Sexo, pareja, Salud y Sexo, sexo
El conocimiento y la aplicación de ciertas técnicas pueden ser de gran ayuda para mejorar nuestras “habilidades amatorias”. Sin embargo, es improbable que exista alguien que sea el amante perfecto con todo tipo de personas y sin importar las circunstancias. No todos compartimos los mismos gustos y aficiones. Lo que para algunos es excitante, a otros puede dejarles fríos −y viceversa−. Tal generalización resulta demasiado aventurada. Desengañaros la perfección no existe, y su búsqueda compulsiva genera neurosis.
Un mensaje lanzado por los medios de comunicación −y por parte de algunos de los denominados “expertos en el sexo”− es que el amante ideal siempre hace el comentario adecuado en el momento correcto. Que es alguien que puede convertir cualquier espacio en un lecho y cualquier encuentro en una experiencia inolvidable de placer sexual.
No obstante, las relaciones sexuales tienen mucho que ver con la química existente entre las personas en cuestión. Podrías −por ejemplo− encajar en la idea que alguien tiene de un o una amante ideal. Pero, con otra pareja —aun realizando el mismo tipo de actividades y prácticas; incluso siguiendo exactamente la misma rutina sexual—, el resultado sería completamente distinto. Más fácil es saber si somos buenos y buenas amantes. Hay una forma de descubrir lo que piensan tus parejas −pasadas y presentes− acerca de sus relaciones sexuales contigo. Atrévete a preguntarles —o a contestarles—. No sugerimos que sea en medio del encuentro sexual —ni justo antes—. Elige una hora y un lugar adecuados. Tienes que estar dispuesto a escuchar cosas que pueden poner a prueba tu auto-estima o auto-concepto —para bien o para “mal”—. La experiencia puede ser muy estimulante en sí misma, a la par que constructiva, si se hace bien.
Para que una relación sexual funcione y sea placentera es necesario que las personas implicadas consigan conectar. Que haya suficiente receptividad y que sean ellas capaces de percibir lo que resulta agradable para la otra persona. Recuerda que lo que estimula a una persona puede ser lo que apague la pasión de otra. En fin, comunicación, esa es la clave.
Pregunta a tu pareja qué opinión tiene de tu modo de hacer el amor y −si acaso− que le gustaría que hicieses de otro modo. ¿A ti qué te enciende? ¿Y qué te apaga?
Autores: Dra. María Pérez Conchillo, psicóloga clínica y sexóloga; Dr. Juan José Borrás Valls, médico sexólogo y psicoterapeuta; y D. Xud Zubieta Méndez, psicólogo sexólogo. Profesionales del Instituto de psicología sexología y medicina sexual Espill.
Ilustración: Ricardo FumanalTags: amante ideal, amantes, amor, Cama, expertos en sexo, Gustos y aficiones, no ser, parejas, ser, sexo
Sexo censurado
18 feb 2010 Blog Sexo, Derechos sexuales, Educación Sexual, Salud y Sexo, sexo
Los sms privados, con carga erótica, han sido prohibidos en China.
La compañía China Mobile ha inhabilitado unos 70.000 terminales porque sus dueños enviaron sms privados “subidos de tono”.
Esta censura se une a otras como la prohibición de la venta de DVDs pornográficos, páginas web con imágenes y contenido erótico… que los censores no consideren educativos o artísticos.
La explicación que aportan es que con estas medidas intentan preservar a los jóvenes de la moda de enviar imágenes, videos… propios o no, por email o móvil y con ello el bullying o acoso escolar.
Pero esta medida abre la puerta a ciertas cuestiones como:
¿Prohibir este tipo de comunicación evitará el bullying? Los manuales que tratan el tema, no mencionan el sexo como el motivo de esta violencia, lo que supone que, o no lo e,s o hace falta un estudio más profundo, lo que implica que no se debería responsabilizar al sexo de antemano porque no es la causa de todos los males que azota a la humanidad.
¿Qué ocurre con los adultos que para mantener una vida sexual activa emplean estos sms con palabras eróticas? Nadie duda de que una buena vida sexual no deba caer en la rutina y muchas parejas emplean esta técnica para “mantener viva la llama”. Además, para tomar las medidas deben ser leídos ¿dónde están las leyes que protegen la privacidad de los adultos?
¿Qué consecuencias puede acarrear? Aparte de que proliferará el mercado negro de revistas y DVDs pornográficos, prohibir ciertas palabras puede conseguir traumatizar a la población o forzar a que desarrolle un vocabulario alternativo libre de sospechas, porque los humanos tenemos necesidad de ponerle nombre a todo y el sexo no se puede quedar “mudo”.
Por tanto, si esta medida no responde a una causa-efecto demostrada y la privacidad está en tela de juicio, ¿por qué se ha adoptado? Las organizaciones pro Derechos Humanos aseguran que es una censura política y ciertos periodistas creen ver una mano negra contra Google y otros intereses estadounidenses, por la censura en la red, pero estos son otros temas.
El sexo no debe ser el caballo de batalla al que coartar y achacar todos los males de la sociedad actual.
Reivindiquemos una vida sexual sana, sin prejuicios.
Cristina G.M.: Instituto de psicología sexología y medicina sexual Espill
Tags: censura, china, erotico, imágenes eróticas, pornografía, sexo, sexo censurado
La resaca de San Valentín
15 feb 2010 amor, Blog Sexo, pareja, regalos
Mucho se habla del día de San Valentín y muy poco de sus secuelas. No conocemos cifras pero, por nuestra experiencia clínica, podemos intuir que la semana posterior a San Valentín es la del desencanto. Es una fecha que supone una prueba de amor y no todas las parejas son capaces de pasarla.
Decir te quiero —hablar de amor— alude implícitamente al compromiso. Si ya es difícil sincronizar los relojes del deseo entre las parejas, sincronizar los de la pasión amorosa parece aún más complicado. Las expectativas, necesidades y deseos de cada uno pueden ser diametralmente opuestos; y esta disparidad puede volverse obvia en San Valentín. Las relaciones incipientes parece que tienen que pasar una difícil revalida: ¿Se me declarará? ¿Debemos celebrarlo, o todavía no toca? ¿Si no le digo nada, pensará que no me interesa? En fin, un tortuoso dilema para muchas parejas.
Por otro lado, para las parejas ya establecidas no es nada fácil acertar: uno de los dos ha buscado con ilusión el regalo, mientras que el otro puede haberlo olvidado. No obstante, esto no tiene por qué corresponder con la intensidad de los sentimientos. Hay gente muy preocupada por la apariencia, por guardar las formas, por cuidad cada detalle. También hay quienes pasan de esas historias, pero que son excelentes amantes y personas muy leales. No hay que sacar las cosas de quicio. La intensidad de cómo se vive San Valentín no tiene que ser la medida del amor.
Cada uno tenemos una forma de amar y un lenguaje propios. No podemos esperar que todo el mundo los comprenda. Puede que deseemos un San Valentín con flores, una cena romántica y que nuestra pareja advine lo que queremos. Porque si se lo contamos, entonces ya no tendría gracia ¡Vaya fantasía!
Pensamientos irracionales como éste son más frecuentes de lo que imaginamos y generan mucho malestar e inseguridad. Por eso siempre recomendamos que, además de aprender a expresar nuestros deseos y de cómo nos gusta que nos enamoren, hay que saber identificar y valorar las muestras de afecto que nos ofrecen ¿Qué hace él o ella por hacer mi vida más agradable? ¿Qué le gustaría que hiciera yo?
Y si después de San Valentín llegan las odiosas comparaciones —si al charlar con gente conocida te cuenta todas las maravillas que ha hecho y los caros regalos recibidos…—, no hay necesidad de sentirse fuera de lugar ante tanto alarde de romántica publicidad. Que el día de San Valentín no te pase factura.
M. Pérez, J. J. Borrás y X. y Zubieta
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Celebra San Valentín
11 feb 2010 amor, Besos, Blog Sexo, Felicidad, pareja, Placer, regalos, Salud y Sexo
Hay varias teorías con respecto al origen de esta celebración. Según una leyenda, todo empezó durante el reinado del emperador romano Claudio II −Claudio El Cruel-, quien había prohibido la celebración de matrimonios. No obstante, un cura, llamado Valentín, desobedeció tal orden y fue sorprendido casando a una pareja de enamorados. Ellos consiguieron escapar, pero él fue llevado a prisión y ahí se enamoró de la hija de uno de los guardias −una joven que le visitaba a menudo−. Al parecer, mucha gente se acercaba a dejarle flores y ofrendas. Antes de ser ejecutado −un 14 de febrero−, él escribió una carta para su amada, y la firmó poniendo: “Con amor, de tu Valentín”.
Aunque la leyenda es poco clara, la historia ciertamente destaca el atractivo del personaje: un hombre solidario, heroico y sobre todo romántico. No es de sorprender que en la Edad Media, San Valentín fuera uno de los santos más populares en Francia y el Reino Unido.
La tradición de mandar tarjetas de felicitación, poemas, flores y todo tipo de regalos en esa fecha data del siglo XVII en el Reino Unido. Al principio esto ocurría sólo entre amigos y era una rara ocasión para que los británicos expresaran sus emociones −en una época en la que los sentimientos estaban censurados−. La tarjeta de San Valentín más antigua que se conoce está expuesta en el Museo Británico de Londres.
Desde entonces, la celebración ha ido cambiando hasta convertirse en el día de los enamorados y se ha extendido a distintos países del mundo. Para muchas personas esta fiesta no tiene ningún sentido y no es más que una artimaña más para fomentar el consumo.
Para nosotros puede ser ésta una oportunidad para brindar por ‘el amor y el sexo’. No resulta necesario hacer regalos o mandar tarjetas tan sólo porque es lo que toca. Basta con aprovechar la ocasión para demostrar nuestro amor a quienes queremos.
Si tienes pareja, seguramente ella −o él− agradecerá una muestra de cariño. Y si no quieres sumarte al consumismo desaforado y a la obligación de este día, no por eso pierdas la oportunidad de una cita romántica: negocia con tu pareja cuando queréis celebrarlo, busca un día de encuentro. Recuerda que romper la rutina es el mejor afrodisíaco.
Después de todo, esto es lo que puede hacer que cada día sea especial en tu vida y que el amor crezca ¿Qué significa pata ti? ¿Cómo sueles celebrarlo y cómo te gustaría celebrarlo? Y si no te gusta, no tienes que celebrarlo. Que no te coman el coco. Tú puedes elegir.
M. Pérez, J. J. Borrás y X. y Zubieta
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¿Quién dijo virgen?
8 feb 2010 Blog Sexo, Educación Sexual, Mujeres, pareja, sexo y Historia, sexualidad, Virginidad
La virginidad de la mujer, cómo no, ha estado provista de un misterio sin igual. Ha sido causa de un gran número de malentendidos y motivo de mitos y leyendas. También ha producido un sinfín de víctimas y atrocidades en la historia de la humanidad.
¡Cuánto peso ha tenido en nuestra cultura la pretensión de que la mujer llegara virgen al matrimonio, llueva, truene o relampaguee! Fatiga sentimos tan sólo de escribirlo. Conscientes de que vivimos a principios del siglo XXI, nos abruma descubrir que todavía puede ser un tema de interés. En los años 70 se oía aquello de: “La virginidad es una enfermedad ¡Vacúnate!”. Y en el 2006 se oferta cirugía reconstructiva del himen. El caso es dogmatizar; obligar con la norma; que no se pueda elegir. Por lo visto las usuarias de la cirugía, son mujeres con necesidad social de establecer un matrimonio, basado en este condicionamiento ancestral. Parece mentira que todavía haya gente pendiente de dichosa membrana.
Sin lugar a dudas, la virginidad es −sobre todas las cosas− un concepto. Y resulta necesario −a estas alturas de la historia− revisarlo de cabo a rabo. Está tan cargado de ideas y creencias erróneas, juicios morales y de valor, prejuicios y malentendidos, que todo lo que comentemos al respecto será poco.
Por otro lado, si partimos de la base de que para muchas personas la virginidad equivale a un himen intacto ¡Hecha la ley, hecha la trampa! ¿Quién ha dicho que para ser virgen hay que abstenerse de prácticas sexuales? (Os referimos a nuestro texto sobre el sexo anal, entre otras posibilidades de placer sexual).
Un himen intacto es −en muchos casos− algo más teórico que práctico. Hay mujeres que −según este concepto− nunca han sido vírgenes. La razón de ello es que han nacido sin himen −o con un himen muy incipiente o muy amplio, según lo miremos; es decir, un himen muy delgado o muy abierto, casi imperceptible−.
Cada vez nos llegan más testimonios de mujeres que no han sangrando en su primera vez. Nosotros pensamos que si la mujer está relajada, si desea —y no teme− la penetración, y, sobre todo, si su cuerpo está preparado por un adecuado preámbulo amoroso −lo que supone una buena lubricación y dilatación vaginal− cabe la posibilidad de que la mujer no sangre, o sangre muy poco, salvo contadas excepciones.
Nos gustaría mucho conocer vuestras experiencias y opiniones sobre este tema, del que —en nuestra opinión− se habla más de lo que se sabe.
M. Pérez, J. J. Borrás y X. y Zubieta
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¿Existe el himen?
4 feb 2010 Blog Sexo, Educación Sexual, La Vagina, Mujeres, sexo y Historia, Virginidad
¿Es el himen la prueba de la virginidad? ¿Como puede algo, tan diminuto e insignificante estar provisto de un valor tan desmesurado? ¿Realmente existe el himen?
Las creencias erróneas sobre el himen, aún incluso entre los propios profesionales de la salud, médicos y psicólogos son abrumadoras. Cada vez que hablamos de este tema en el Master de Sexología que impartimos, algunos alumnos nos comentan: ¿Ah, entonces no es un tabique, no es una membrana que tapona la vagina? Señoras y señores, no sabemos porqué esta membrana que no cierra, sino que circunda la entrada de la vagina y que por su importancia anatómica, podría no tener nombre y pasar absolutamente desapercibida, ha sido protagonista de algún que otro drama y ha hecho correr ríos de tinta, que no de sangre.
Explicaciones para este fenómeno muchas y variadas. Se habla de la necesidad del hombre para garantizar que sus herederos lleven su sangre. Todavía resuena un refrán al respecto: “Los hijos de mi hija, mis nietos son; los de mi hijo, lo serán o no”. De ahí viene también la importancia de la primogenitura: el primero es el que hereda -por eso el deseo de que el primero fuera varón- ¿Y cómo estar seguro de que antes de la boda no ha habido otra simiente? Parece ser que la virginidad les daba cierta tranquilidad al respecto.
Con los métodos anticonceptivos se produce la separación entre coito y reproducción —supone un gran alivio, sobre todo para las mujeres- y deja de ser tan importante controlar la virginidad, puesto que se pueden tener relaciones que no conduzcan inevitablemente al embarazo.
En fin, como podéis ver hay tema para rato. Lo que queda claro es que existe una correlación entre la importancia atribuida al himen y consecuentemente a la virginidad y la opresión y falta de derechos de las mujeres. Supone una negación de sus derechos sexuales y su placer sexual. ¿Qué os parece a vosotros? ¿Habéis sido testigos o tenéis conocimiento de situaciones de este tipo?
M. Pérez, J. J. Borrás y X. y Zubieta
Contenido proporcionado por: Sexólogos Valencia y Psicólogos Valencia Publicado en elmundo.es. Ilustración: Ricardo FumanalTags: Coito, Creencias erróneas sobre el himen, Existe el himen, Himen, Master de Sexología, Metodos anticonceptivos, Prueba de la virginidad, Reproducción, Valor desmesurado, Virgen, Virginidad
Bloqueo erótico
1 feb 2010 Blog Sexo, Educación Sexual, erotico, sexo, sexologia, sexualidad
Los sexólogos William Masters, Virginia Johnson y Robert Kolodny presentaron una relación de algunas de las formas que suelen bloquear el erotismo. Nosotros las hemos revisado y ampliado, de acuerdo con nuestra experiencia clínica:
- La costumbre de tener relaciones sexuales “sólo en el momento oportuno”. Si es sábado por la noche toca; incluso había una refrán de la España de la posguerra que ilustra este punto: Sábado sabadote, camisa limpia y polvote.
- La falta de privacidad —ayer hablamos sobre ese tema, a propósito de donde tener relaciones—.
- Los límites que imponen el tiempo y el cansancio, al no ser capaces de incluir en nuestra “agenda” los encuentros eróticos. Muy importante reservar nuestro tiempo para las relaciones afectivas y sexuales.
- Asumir total responsabilidad de la relación: “El placer del otro depende solamente de mí”. Cada uno debe ser responsable de su propio placer y de comunicarle a la pareja sus preferencias.
- En el extremo opuesto está el no tener al otro en consideración: “Voy a la mía y no me preocupa compartir“. Si la falta de empatía entorpece cualquier relación, en el terreno sexual es ésta determinante.
- Tomar una actitud de enfrentamiento ante la relación sexual, en lugar de disfrute de la misma. Cuántas personas van a la cama como a un campo de batalla o a un examen. No hay nada más triste.
- La creencia de que ya se pasó la época del disfrute sexual: “La satisfacción sexual es sólo para gente joven y atractiva”. Para nada, una mano es una mano, aunque esté arrugada, y las caricias siempre son caricias.
- Pensamientos lejanos, distracciones o preocupaciones durante el acto sexual: “Hay que llevar el coche al taller…”. “El techo necesita una mano de pintura…”. Aquí la cosa va muy mal; hay que ir aprendiendo a controlar los pensamientos intrusivos.
- Estar enfadado con la pareja sin comunicárselo, pero actuando destilando malestar. La típica respuesta de: “A mí no me pasa nada”, poniendo una cara que dan ganas salir corriendo. Si se está disgustado o disgustada se comenta, los dobles mensajes son dañinos.
Estos elementos bloqueadores del erotismo pueden llegar a ser severos y entonces se instalan las disfunciones sexuales. Es decir, los problemas persistentes que alteran de modo negativo el deseo, la excitación o el orgasmo o la eyaculación. Entonces viene el sufrimiento y se tiene que recurrir al sexólogo. No es que no queramos que vengáis a consulta, pero preferimos que disfrutéis y os encontréis bien, nosotros seguiremos trabajando en información, educación y orientación sexual, para prevenir estos problemas.
M. Pérez, J. J. Borrás y X. y Zubieta
Contenido proporcionado por: Sexólogos Valencia y Psicólogos Valencia Publicado en elmundo.es. Ilustración: Ricardo FumanalTags: Blog Sexo, Bloqueo erótico, Bloqueo erotismo, erotico, Falta de Privacidad, Las Caricias, Relaciones Sexuales, sexo, sexologia, sexologos, sexologos valencia, Sexual, sexualidad








