El lenguaje del sexo

Silvia PérezHabitualmente pensamos con palabras y aunque incluimos imágenes en nuestros pensamientos e incluso ocasionalmente sonidos, olores y sabores, el lenguaje es en realidad la forma en la que analizamos y entendemos el mundo que no rodea. El sexo no es una excepción, por lo que una forma de entender como vemos la sexualidad es detenerse a ojear las palabras que usamos para referirnos a ella.

El lenguaje nos retrata y mostramos nuestra vergüenza usando eufemismos para hablar del pene nombrándolo por ejemplo como “mi cosa, pilila, flauta, churrita, colita, pito, pajarito,…” y en determinados contextos pasamos de la vergüenza a lo obsceno quizás mostrando que es así como vemos la sexualidad y usamos palabras como “polla, tranca, verga,…”. La vulva pasa por ser un infantil “mi cosa, pepe, toto, chichi, pometa…” a los ordinarios “coño, chocho, chumino, potorro”. El coito no se escapa a este trato y pasamos de hablar de “hacerlo o acostarse” a “follar o echar un polvo”.

Los ejemplos son innumerables y no hay concepto sexual o parte erógena que se libre de los sobrenombres y en realidad no debemos porque catalogar como negativo el uso de palabras graciosas u obscenas para referirnos a la sexualidad siempre que lo hagamos en contextos divertidos o como forma de erotismo. Pero es incuestionable que este tipo de palabras han proliferado como reflejo de la forma de entender la sexualidad de nuestra sociedad, por lo que parece importante usar una terminología apropiada al hablar con los menores o divulgar la salud sexual.

Que nadie se preocupe, las palabras más coloquiales las acabamos aprendiendo todos, lo que no es tan evidente es que todos conozcamos palabras tan sencillas como glande, prepucio, vulva, clítoris o vagina. De hecho ahora mismo mi Word me subraya en rojo la palabra vagina y no la palabra coño.

¿Cómo nombrabas en la infancia a tus órganos genitales? ¿Y a la masturbación? ¿Cómo te gusta nombrarles ahora? ¿Qué tipo de vocabulario te parece más adecuado?

Jose Bustamante Bellmunt

El Omuboro: la viagra vegetal

Silvia Pérez

En el periódico “El país” pudimos leer un artículo que informaba sobre el peligro de extinción del “árbol del amor”, el Omuboro (Citropsis articulata).

Aunque para muchos es la primera vez que oímos hablar de él, en África son muy conocidas y apreciadas sus propiedades contra los problemas de erección, hasta el punto que muchos hombres africanos recorren miles de kilómetros para tomar un brebaje obtenido tras cocer sus raíces.

Las farmacéuticas y la comunidad científica aún no han podido pronunciarse al respecto, pero médicos de la zona elaboran informes favorables tras examinar a pacientes que han ingerido el remedio natural. Esto, unido al hecho de que algunos de los medicamentos más habituales en nuestras casas, como los que contienen ácido acetilsalicílico, se obtienen de seres vivos, como la corteza del sauce, nos sugiere que los recursos terapéuticos naturales no deben dejar de considerarse como fuente de investigación para la farmacología clínica médica.

Pero no sólo debemos detenernos en sus propiedades sino en el hecho de que responsables de la reserva forestal ugandesa de Mabira denuncian que la masiva extracción de sus raíces está secando los ejemplares y, teniendo en cuenta que sólo crece en algunas reservas naturales de clima tropical de Camerún, Nigeria, Sudán, Tanzania y Uganda, y que el gobierno ugandés quiere ceder una parte de la reserva a una azucarera, está en riesgo su extinción.

No puedo evitar recordar una película titulada “Los últimos días del Edén” en la que Sean Connery y Lorraine Bracco luchan por defender una parte de la selva amazónica donde se encuentra un remedio contra el cáncer. ¿Ficción? No del todo, porque existen muchos remedios esperando a que los descubramos o que simplemente los estudiemos con detenimiento, como el Omulondo
(Prunus africana
) que lo emplean los lugareños para curar el cáncer de próstata y que quizá su investigación farmacológica pueda llevar a descubrir nuevos principios activos útiles para su curación.

Teniendo en cuenta que mucha gente de países subdesarrollados depende de los remedios naturales y numerosas especies se están extinguiendo,

¿No os parece que debemos mimar a los ecosistemas porque pueden contener la solución a muchas enfermedades y trastornos? ¿Queremos perder una sustancia vegetal facilitadora de la erección con quizá menos efectos adversos que las ya comercializadas? ¿Has probado esa infusión? ¿Conoces algún remedio eficaz obtenido de un ser vivo? ¿Qué propones para evitar su extinción?

Cristina G.M.

LA MARCHA ATRÁS O COITUS INTERRUPTUS NO ES UN MÉTODO ANTICONCEPTIVO

Desgraciadamente es una práctica muy extendida y digo “desgraciadamente” porque puede ser un método fantástico para dejar a una mujer embarazada, transmitirle ITS o crear ansiedad innecesaria.

Silvia PérezEntre muchos jóvenes y no tan jóvenes existe la creencia de que si el hombre retira el pene (sin utilizar métodos anticonceptivos como el preservativo) de la vagina antes de eyacular, no existe posibilidad de embarazo y por ello hay quien lo considera como método anticonceptivo, pero no es cierto porque, como ya se comentó, el líquido pre-seminal puede contener espermatozoides e incluso microorganismos y como se libera incluso antes de la penetración y sin que se pueda evitar ni notar, puede dejarla embarazada y ser una posible vía de transmisión de enfermedades.

Pero no termina ahí: si tenemos en cuenta que la sexualidad es para vivirla placenteramente, el hecho de utilizar esta práctica obliga a un “autocontrol” que precisamente no ayuda al disfrute por ambas partes porque él estará pendiente de retirarse antes de eyacular y ella de que no lo haga demasiado tarde. Además, es frecuente la intranquilidad hasta que la mujer menstrua por el temor a que “haya fallado”.

Para finalizar, hay quien lo emplea tras una eyaculación, ya sea con masturbación o tras una penetración con preservativo, por la creencia de que ya no existe riego al “vaciar”, pero sigue siendo una práctica muy temeraria al quedar espermatozoides y microorganismos en los conductos.

Por tanto, dejémonos de creencias populares y usemos métodos anticonceptivos de eficacia probada y adecuados a nuestras características, permitiéndonos así desarrollar una sexualidad muy placentera y segura.

¿Sigues pensando que la marcha atrás es un método anticonceptivo? ¿Alguna vez lo has empleado y has sentido ansiedad durante y hasta que vino la menstruación?

Cristina G.M.

El placer de evocar

Placer evocar sexologos Valencia espillCuánto se ha dicho sobre el primer beso, sobre el impacto de la primera lengua, sobre el estremecimiento de la primera vez. ¿Eres capaz de recordar aquel beso, que como un interruptor encendió todo tu cuerpo? ¿Aquella caricia, aquel contacto, aquel leve roce que te hacía vibrar? ¿Dónde están esas sensaciones?

Las sensaciones, los sentimientos, los afectos, están aquí, donde siempre. Aunque puede que escondidos entre desengaños, estrés, trabajo, mucho trabajo que lleva al aburrimiento, a poner el piloto automático y no tener tiempo para nada, ni siquiera para compartirlo con la mujer/ el hombre al que tanto deseábamos y con el compartimos lecho sin apenas mirarlo/a.

La evocación es una gimnasia para el deseo. Recordar y evocar caricias, sabores, momentos plenos, es una agradable fuente de satisfacción, a la vez que una motivación para placeres futuros. Pero si bonito es recordar lo que se amó, mucho mejor es imaginar a quien queremos amar. Y puede que no esté tan lejos. Quizá en tu propia cama. Atrévete a buscarlo/a, atrévete a conquistarlo/a, escucha su cuerpo y sintoniza su ritmo…

Por X. Zubieta, J. J. Borrás y M. Pérez

Publicado en elmundo

Celebra San Valentín

Hay varias teorías con respecto al origen de esta celebración. Según una leyenda, todo empezó durante el reinado del emperador romano Claudio II −Claudio El Cruel-, quien había prohibido la celebración de matrimonios. No obstante, un cura, llamado Valentín, desobedeció tal orden y fue sorprendido casando a una pareja de enamorados. Ellos consiguieron escapar, pero él fue llevado a prisión y ahí se enamoró de la hija de uno de los guardias −una joven que le visitaba a menudo−. Al parecer, mucha gente se acercaba a dejarle flores y ofrendas. Antes de ser ejecutado −un 14 de febrero−, él escribió una carta para su amada, y la firmó poniendo: “Con amor, de tu Valentín”.

San Valentín

Aunque la leyenda es poco clara, la historia ciertamente destaca el atractivo del personaje: un hombre solidario, heroico y sobre todo romántico. No es de sorprender que en la Edad Media, San Valentín fuera uno de los santos más populares en Francia y el Reino Unido.

La tradición de mandar tarjetas de felicitación, poemas, flores y todo tipo de regalos en esa fecha data del siglo XVII en el Reino Unido. Al principio esto ocurría sólo entre amigos y era una rara ocasión para que los británicos expresaran sus emociones −en una época en la que los sentimientos estaban censurados−. La tarjeta de San Valentín más antigua que se conoce está expuesta en el Museo Británico de Londres.

Desde entonces, la celebración ha ido cambiando hasta convertirse en el día de los enamorados y se ha extendido a distintos países del mundo. Para muchas personas esta fiesta no tiene ningún sentido y no es más que una artimaña más para fomentar el consumo.

Para nosotros puede ser ésta una oportunidad para brindar por ‘el amor y el sexo’. No resulta necesario hacer regalos o mandar tarjetas tan sólo porque es lo que toca. Basta con aprovechar la ocasión para demostrar nuestro amor a quienes queremos.

Si tienes pareja, seguramente ella −o él− agradecerá una muestra de cariño. Y si no quieres sumarte al consumismo desaforado y a la obligación de este día, no por eso pierdas la oportunidad de una cita romántica: negocia con tu pareja cuando queréis celebrarlo, busca un día de encuentro. Recuerda que romper la rutina es el mejor afrodisíaco.

Después de todo, esto es lo que puede hacer que cada día sea especial en tu vida y que el amor crezca ¿Qué significa pata ti? ¿Cómo sueles celebrarlo y cómo te gustaría celebrarlo? Y si no te gusta, no tienes que celebrarlo. Que no te coman el coco. Tú puedes elegir.

Por X. Zubieta, J. J. Borrás y M. Pérez

Publicado en elmundo.es

Píldora que elimina la menstruación

Píldora que elimina la menstruaciónNo conozco mujer que en algún momento no se haya quejado de la menstruación por dolorosa, inoportuna, etc.
Navegando por la red me encontré con una noticia “La Administración de Alimentación y Medicamentos de EEUU (FDA) ha aprobado la primera píldora anticonceptiva que elimina indefinidamente los períodos menstruales femeninos”. Un titular que captó mi atención obligándome a leer lo que venía a continuación, pero lejos de aclararme, me quedaron muchos interrogantes.
Lybrel, que así se llama, se trata de un anticonceptivo oral de uso continuado que, además de anovulatorio, retira la regla mientras dure el tratamiento y cuyos efectos secundarios, según la FDA, son los mismos que los asociados a cualquier píldora anticonceptiva como coágulos de sangre, embolias o ataques cardiacos, estando desaconsejada en mujeres fumadoras y con problemas cardiovasculares.
Entre las desventajas de este fármaco, además de las ya citadas, podemos añadir que existe la posibilidad de que se produzcan hemorragias inesperadas en cualquier momento del ciclo menstrual, aunque cada vez con menor frecuencia si no se interrumpe su consumo; dificultades para determinar si la mujer está embarazada (no olvidemos que ningún anticonceptivo oral tiene una eficacia del 100%) dado que la retirada del período es el primer signo; descenso de la libido causado por el tratamiento hormonal (muchas mujeres consumidoras de píldoras confiesan que durante el período de descanso aumenta su apetito sexual); aunque no es una verdadera menstruación lo que se produce en el período de 7 días sin pastillas o con placebo, al no producirse la hemorragia mensual, dificultad para detectar determinadas anomalías fisiológicas asociadas al sangrado; y no liberar feromonas durante la ovulación (común en todos los anovulatorios).
Si el consumo es muy prolongado, podría provocar problemas de piel y huesos, un aumento en la probabilidad de desarrollar un cáncer de hígado y/o mama, etc.
Algunas mujeres han manifestado su malestar ante el hecho de no llegar a experimentar una menstruación durante años porque consideran que es como perder su feminidad.
Con respecto a las ventajas, podríamos citar: eliminar los síntomas del llamado síndrome premenstrual como los cambios de humor, las migrañas, la apatía, etc. que algunas mujeres experimentan; dolores menstruales, anemia, hinchazón por acumulación de agua, etc.; no estar pendiente del calendario para programar un encuentro amoroso, un viaje, etc.; para aquellas parejas que tienen reparos a la hora de practicar sexo durante el período existirá la oportunidad de eliminar ese parón; etc.
El laboratorio Wyeth, que será el que comercializará la píldora, desconoce la acogida que el producto tendrá entre las mujeres porque otras como Yaz y Loestrin, que acortan la menstruación a tres días cada mes, y Seasonique, que reduce a cuatro el número de períodos menstruales al año, no han captado la mayor parte del mercado de anticonceptivos orales.
Lo cierto es que aún hay demasiadas incógnitas pero sabemos que tarde o temprano se irán despejado las dudas ¿no os parece?
¿Qué te parece la idea de eliminar la regla? ¿Te la tomarías? ¿Se la recomendarías a tu chica? ¿Crees que perderías tu feminidad? ¿Qué otras ventajas se te ocurren con su consumo? ¿Qué desventaja te ha producido recelo?

Cristina G.M.

Miedo al placer

Miedo al placerEl otro día en consulta, un hombre con bastante atractivo físico, al que su mujer reprochaba los escasos encuentros amorosos, justificaba su resistencia al contacto: “En mi casa no teníamos costumbre de tocarnos, nunca he visto a mis padres darse un beso”. El guapo chico tenia ese aire de “ser asexuado” que podemos intuir en algunas personas. ¿No lo habéis percibido? Fijaros y veréis cómo hay gente que parece totalmente falta de atractivo erótico, volcada hacia dentro y muy temerosa del placer…

Es una pena que no puedan disfrutar del contacto de los besos, de las caricias y del sudor compartido. Es triste que un intercambio de fluidos, les parezca peligroso, incomodo, molesto o innecesario. Desde aquí lanzamos una llamada al placer y al disfrute sexual. Igual que los cocineros revindican el placer del gusto, nosotros también apostamos por el sexo, que abarca muchos placeres a la vez: el de la vista, el oído, el gusto, el olfato y el tacto.

Y si eres de los melindrosos/as, temerosos/as, nunca es tarde para darte una oportunidad. Hasta puedes empezar contigo mismo. Explora tus gustos, date permiso para dejar volar tu imaginación. Cada uno tiene sus deseos, como decía Havelok Ellis, sexólogo del siglo XIX: “No todo el mundo tiene las mismas preferencias sexuales que usted y sus amigos y vecinos; y ni siquiera puede estar seguro de que sus amigos o vecinos tienen las mismas que usted”. Todas las variaciones son aceptables siempre que encuentres con quién compartirlas sin dañar al compañero/a ni a ti mismo.

No queremos hacer proselitismo sexológico, pero me gustaría compartir con vosotros pequeñas recetas porque ¿hay algo que se parezca más al sexo que la cocina?. La que proponemos aquí es muy fácil y se puede hacer en solitario o acompañado. Tan fácil como tocarse, pasar los dedos suavemente por distintas partes del cuerpo. Puedes empezar por los brazos, la nuca, el cuello, la cara, la cabeza o las orejas. Y no vale decir que no sientes nada, que es imposible no sentir. Sencillamente escucha a tu cuerpo y distingue los matices.

Por X. Zubieta, J. J. Borrás y M. Pérez

Publicado en elmundo.es

  • Otras webs del Instituto Espill

    Abcsexologia.com -> Comunidad de Sexología 2.0

    Sadomasoquismo -> Blog de Sadomasoquismo

    Infoabu.es -> Información y Orientación sobre Abusos Aexuales a Menores

    Intituto Espill -> Consulta Clínica